A�n no ha cogido siquiera el bistur�, pero la cirujana Lydia Mediavilla ya sabe exactamente lo que se va a encontrar cuando haga la primera incisi�n. Conoce el alcance del tumor, la afectaci�n del hueso, la situaci�n de los m�sculos y hasta el camino que recorren los nervios y los vasos sangu�neos que riegan la zona. Hoy, esta especialista de la Unidad Multidisciplinar de Sarcomas y Tumores Musculoesquel�ticos del Hospital Universitario Gregorio Mara��n de Madrid liderar� en el quir�fano una compleja intervenci�n para extirpar el tumor �seo que sufre Manuel, de 7 a�os, y despu�s reconstruir su peque�o f�mur.Pero antes de llegar a la mesa de operaciones, el equipo de 20 personas que trabajar� durante horas en perfecta coordinaci�n para que todo salga bien, �ya ha llevado a cabo muchas veces antes esta operaci�n de forma virtual�, explica Mediavilla, especialista en Cirug�a Ortop�dica y Traumatol�gica.Faltan solo unos minutos para empezar la intervenci�n y Mediavilla muestra algunas de las herramientas que le han permitido anticiparse a lo que enseguida se encontrar� en el quir�fano. Como un modelo de los distintos tejidos del muslo del paciente en el que se localiza el tumor, diferenciados por colores e impresos en 3D. O un holograma que reconstruye la anatom�a del paciente y muestra la planificaci�n de la intervenci�n y, mediante unas gafas de realidad aumentada, puede superponerse al tejido real.Elaboradas por la Unidad de Planificaci�n Avanzada y Manufactura 3D (UPAM3D) del centro madrile�o, esas y otras herramientas tecnol�gicas personalizadas para el caso de Manuel han ayudado al equipo a preparar la operaci�n; y tambi�n les servir�n ahora como gu�a en la mesa de operaciones, ante un caso especialmente complicado.El peque�o Manuel, cuya identidad real no se dar� a conocer para proteger su intimidad, padece un sarcoma en su f�mur derecho que, por sus dimensiones, se nota a simple vista. Es necesario retirarlo por completo para salvar la vida del peque�o, pero el objetivo de los m�dicos tambi�n es que pueda conservar la pierna. Por tanto su plan es extirpar primero el tumor y, a continuaci�n, llevar a cabo una cirug�a de reconstrucci�n con hueso procedente de un donante adulto. En concreto utilizar�n parte de una tibia invertida que estaba disponible en el banco de huesos del hospital para conseguir el implante que necesitan.Para saber m�s�En una intervenci�n compleja, como esta, la tecnolog�a te ayuda en la toma de decisiones. Toda la informaci�n que aporta es �til a la hora de la ejecuci�n, para ser m�s �giles y precisos�, indica Lydia Mediavilla, que lanza a continuaci�n un ejemplo de la gu�a que pueden proporcionar estas herramientas tecnol�gicas.�Tener informaci�n, por ejemplo, de hasta d�nde llega el tumor es muy �til para retirarlo con unos m�rgenes adecuados de seguridad�, apunta, justo antes de colocarse las gafas de realidad aumentada que utilizar� durante gran parte de la operaci�n. En una de las mesas del quir�fano h�brido donde se lleva a cabo la cirug�a se disponen tambi�n cuatro biomodelos en 3D claves para avanzar las fases por las que pasar� la intervenci�n: una primera r�plica que emula la situaci�n inicial del paciente; un segundo biomodelo que refleja c�mo se quedar� el hueso tras la retirada del tumor; una recreaci�n del hueso del donante; y, finalmente, c�mo se ver� la integraci�n del f�mur conservado del paciente con el implante obtenido de la donaci�n.Distintos especialistas tomar�n estos biomodelos a lo largo del proceso, en combinaci�n con la realidad virtual o solos, para comprobar que todo va seg�n lo previsto y las piezas de todo el proceso encajan a la perfecci�n. En algunos momentos de la cirug�a, que dura m�s de cinco horas, estar�n trabajando, a la vez, hasta 20 personas alrededor de esta mesa de operaciones.Como si de una orquesta se tratara, cada uno de ellos sabe lo que tiene que hacer y, en cada momento, se ci�e con precisi�n a la partitura que debe interpretar. Todos sus movimientos son arm�nicos, coordinados y adaptados a un papel que conocen al dedillo. A veces, un gesto o una mirada son suficientes para entenderse.Adem�s de cirujanos, anestesistas, enfermeras o t�cnicos de imagen, dentro del quir�fano, muy pendientes de la evoluci�n de la cirug�a, est�n tambi�n presentes dos de las ingenieras biom�dicas de la UPAM3D, Myriam Rodr�guez y Elena Aguilera, que han trabajado en el desarrollo de herramientas de guiado tecnol�gico y biomodelos espec�ficos para la intervenci�n de Manuel. Aseguran que en d�as como hoy siempre sienten �nervios y un poco de tensi�n� porque la intervenci�n supone la culminaci�n de muchas semanas de trabajo y todo tiene que salir seg�n lo previsto.�Hemos hecho toda la planificaci�n y la simulaci�n previa para que hoy todo salga bien, para que est� todo controlado y que cirujanos, enfermeras, t�cnicos de imagen y dem�s profesionales tengan disponibles las herramientas de gu�a que pueden necesitar�, indican. Ambas subrayan que tener disponibles en el quir�fano �productos a medida, desarrollados de forma exacta para el paciente� ofrece ventajas sustanciales durante la operaci�n. �Permite acelerar mucho los tiempos quir�rgicos, con lo que ello supone de menos complicaciones postoperatorias, menos tiempo de anestesia, etc�tera�, dicen.�El c�ncer es un proceso muy aleatorio. No se replica exactamente igual de un paciente a otro. Por lo tanto, cuando te enfrentas a una intervenci�n supone una gran ventaja saber previamente c�mo acceder o d�nde exactamente tienes que cortar�. Lo m�s complejo de su trabajo -y lo que m�s tiempo lleva- es �la planificaci�n previa�, que se lleva a cabo en colaboraci�n con la parte cl�nica: d�nde colocar los planos de corte, cu�l es el injerto que mejor encaja, c�mo se realizar� la segmentaci�n de la imagen m�dica.... �Es decir, toda esa preparaci�n y simulaci�n espec�fica del paciente, que se hace solo para ese individuo y con sus condiciones. Para garantizar su seguridad es fundamental�, indican. De cualquier manera, recuerdan, todas esas simulaciones y modelos est�n sujetos, en todo momento, a posibles cambios que hay que realizar sobre la marcha.�Este quir�fano en el que estamos se llama h�brido porque permite hacer tratamiento y diagn�stico�, explican. �Entonces, lo primero que se hace antes de empezar, el d�a de la operaci�n, es llevar a cabo una prueba de imagen que se fusiona con la planificaci�n previa, lo que nos permite o bien asegurarnos de que se corresponde con la planificaci�n, o bien constatar que es necesario llevar a cabo alguna modificaci�n, que puede hacerse en el momento. De hecho, si hubiera que hacer alguna modificaci�n en las gu�as de corte, por ejemplo, podr�amos hacerlo porque hay una sala de fabricaci�n anexa�.El objetivo es que todo salga seg�n el plan establecido, �pero estamos preparados para cualquier eventualidad. Tenemos siempre plan B, plan C y hasta plan Z porque lo importante siempre es la seguridad del paciente�, subrayan. La actividad bulle en el quir�fano.Ayudada de las gafas de realidad aumentada, que superponen el modelo virtual sobre el tejido a operar, Lydia Mediavilla empieza a cortar el hueso del paciente siguiendo las gu�as de corte de la planificaci�n. Es una tarea laboriosa, en la que tambi�n participan otros cinco cirujanos presentes en la mesa de operaciones. Mientras trabajan afanados, otros miembros del equipo empiezan a acondicionar la tibia del donante que, congelada, ha estado hasta ahora almacenada en el banco de huesos del hospital.El objetivo es obtener de esa tibia, que se invertir�, un implante que se integre por completo con el hueso del ni�o. Para ello, las ingenieras de la Unidad de Planificaci�n Avanzada y Manufactura 3D han dise�ado tambi�n unas gu�as de corte a medida que se adaptan exactamente en la zona adecuada del hueso, de modo que los cirujanos puedan hacer la resecci�n con seguridad y precisi�n.En ese momento, Mediavilla anuncia que han logrado superar una de las fases m�s complejas del abordaje: la preservaci�n de los vasos sangu�neos del �rea intervenida. Antes de entrar al quir�fano nos ha explicado que es uno de los principales desaf�os de la intervenci�n y que la tecnolog�a puede ser de mucha ayuda para lograrlo sin complicaciones.�Las gafas de realidad aumentada permiten, por ejemplo, tener disponible la m�xima informaci�n sin tener que desviar la mirada del paciente ni un solo instante�, explica la especialista. �Puedes estar viendo los tejidos reales y, a la vez, disponer de una informaci�n extra que, adem�s, puedes filtrar a tu conveniencia. Y si solo necesitas ver la musculatura o la vascularizaci�n puedes ir quitando o poniendo capas, en funci�n de lo que te interese cada momento. En el caso de los vasos es muy �til porque hace posible que puedas identificarlos muy r�pidamente, no tienes que ir busc�ndolos. Eso te permite trabajar de una forma muy segura�.La cirujana al mando del proceso maneja los comandos de la tecnolog�a haciendo peque�os movimientos en el aire con sus manos. En una pantalla externa el resto contempla lo que ven sus ojos, la combinaci�n de tejidos reales y virtuales y lo avanzada que est� ya la intervenci�n.El enorme tumor est� a punto de salir y parte del equipo se apresura para que el implante pueda estar listo en el momento preciso. Las gu�as de corte, que adem�s de en formato virtual tambi�n se han impreso en 3D para que puedan ajustarse al hueso del donante, indican d�nde colocar exactamente la sierra. �Si no estuvieran disponibles, habr�a que medir y cortar sobre la marcha�, nos advierten. �Puede hacerse, sin duda. Pero as� es m�s r�pido y preciso�.Como si de piezas de un puzle se trataran, injerto y hueso del paciente encajan a la perfecci�n. La planificaci�n ha funcionado. Queda fijarlos con unas placas que tambi�n se han hecho a medida para que se ensamblen exactamente en la anatom�a del paciente. �Con las gu�as quir�rgicas, lo que se ha asegurado es que el corte respetara un adecuado margen libre con respecto al tumor y, a la vez, que tambi�n se pueda conservar la fisis de crecimiento, las �reas de cart�lago cerca de los extremos de los huesos largos que permiten el crecimiento durante la ni�ez�, explica Aguilera. Si todo va bien, ese trozo de hueso donado pasar� a formar parte del organismo de Manuel, cuya pierna olvidar� el tumor y seguir� creciendo.