Colonos israelíes incendiaron en abril las casas de los hijos del palestino Mahmud Tubasi, 15 días después levantaron una tienda de campaña a 120 metros de distancia y a finales de julio, se quedaron con las viviendas. Los soldados israelíes declararon el área una "zona militar cerrada" y ahora son ellos quienes las ocupan.Publicidad"Rociaron gasolina en la puerta de las dos casas y les prendieron fuego. Mis hijos estaban dentro y apagaron el fuego", explica a EFE Tubasi, de 60 años y quien reside desde el 22 de julio en la casa de otro familiar también en Yalud, aldea localizada en el sur de Nablus (Cisjordania ocupada).Según el relato de Tubasi, los colonos de la tienda -de unos 15 a 25 años- comenzaron a lanzar piedras contra sus ventanas cada noche, destrozaron sus cultivos pastoreando sus ovejas y a mediados de julio, les cortaron la luz y el agua. Poco a poco, sin comida, sin medicinas y sin poder salir, su situación se volvió desesperada.El 22 de julio dos colonos armados, de unos 50 años, se acercaron a las familias y les amenazaron: "tienen una hora. O se van sanos y salvos y les garantizamos su seguridad o mueren aquí y no nos hacemos responsables".Tubasi, su mujer Aida, sus hijos y sus nietos se marcharon dejando atrás todas sus pertenencias. El hombre incluso presentó una denuncia ante la Policía del asentamiento israelí cercano de Ariel, que prometió en vano resolver el problema.PublicidadEste jueves, 22 días después de su expulsión, los soldados ocuparon brevemente las viviendas y echaron a los colonos. Pero el regreso de las familias todavía es incierto. "Veremos en 48 horas qué quiere hacer el Ejército porque sigue siendo una zona militar", asegura Tubasi que le dijeron las autoridades palestinas.Desde la azotea de su actual vivienda, y a través de imágenes transmitidas en remoto por cámaras de vigilancia, la pareja observa cómo soldados y jeep israelíes ocupan sus hogares. Apenas una hora después, pasado el mediodía, unos seis colonos reaparecen, cargando colchones y mantas para quedarse. "El ejército vino a protegerlos", lamenta Tubasi.Desde 2020, colonos y, sobre todo, soldados israelíes han matado a más de 1.100 palestinos en Cisjordania ocupada, entre ellos más de 200 niños y adolescentes, desencadenando tan solo una acusación formal por esas muertes, según la organización de derechos humanos B’Tselem.PublicidadDe acuerdo con la organización, esta violencia forma parte de una campaña más amplia de limpieza étnica, con la que el Israel aspira a controlar todo el territorio palestino y que solo, desde el 7 de octubre de 2023, ha provocado el desplazamiento forzoso de 64 comunidades palestinas.Mismo 'modus operandi' e inacción militarA unos tres kilómetros de Yalud, en la aldea vecina de Qusra (Cisjordania), un grupúsculo de colonos israelíes emplea desde el pasado 9 de agosto el mismo modus operandi: atacar de forma sistemática varias viviendas de palestinos situadas en lo alto de una colina, ocupar sus patios bajo una carpa, cortar sus suministros de agua y luz.Pese a ello, las cuatro familias afectadas por esta violencia se resisten a irse. Desde las ventanas o por cámaras de seguridad, podían observar cómo soldados uniformados israelíes charlaban con los colonos, se sentaban con ellos en el patio o, incluso, se ponían todos juntos a rezar.Toda esta situación ocurrió a pocos metros del lugar donde el palestino Amir Moatasem Odeh, de 28 años, fue asesinado por un colono el pasado mes de marzo, en tanto que otro atacante apuñaló a su padre. Nadie ha sido arrestado o juzgado por el asesinato.Los soldados "quitaron la carpa, pero las sillas y los colchones siguen ahí. Los colonos todavía están ahí, rodeando la casa. Seguimos sitiados", aseveró a EFE este miércoles junto a su hijo Qusay abu Ridi, uno de los palestinos bajo asedio.Ese día, el Ejército israelí declaró el área una "zona militar cerrada", impidiendo el acceso a periodistas y activistas. Este jueves, varias mujeres soldado, que conducían una excavadora militar, no permitieron a dos periodistas de EFE acercarse a las casas, aunque cinco colonos se movían libremente por la zona."Desde esta mañana, soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel se encuentran desplegados en la zona de Qusra para proteger a los residentes y mantener la seguridad. Se les ordenó a los soldados que los residentes de Qusra permanezcan en sus hogares", comunicó el Ejército israelí.PublicidadEn realidad, los soldados israelíes ya habían desalojado siete viviendas, entre ellas las de Abu Ridi y la de su vecino, Yosef Hasán, que vive con su mujer y dos hijas pequeñas. El objetivo era usarlas durante varios días como cuarteles militares."Esto es algo muy grave. El ejército debería estar expulsando a los colonos, no a los palestinos", denuncia Abdul Azim al Wadi, alcalde de Qusra, quien junto a otros vecinos y periodistas observa el despliegue militar desde una colina cercana.Pasadas las 16:20 horas, los soldados permitieron a Abu Rida regresar a su vivienda, según explica. Las fuerzas israelíes seguían, mientras tanto, ocupando las de sus vecinos. Al poco, un grupo de colonos encapuchados se asentó de nuevo frente a su ventana. Los jóvenes echaron a correr tras la reaparición de los soldados, detalló el palestino, para regresar con toda probabilidad de noche e intentar quedarse.
Colonos israelís expulsan y ocupan las casas de palestinos ante la permisividad del Ejército
Ataques, una carpa junto a las viviendas y el corte de agua y luz forman parte del mismo 'modus operandi' se repite en Yalud y Qusra para presionar a las familias a abandonar sus hogares....












