El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno, conocido como SDDR, cambiará la manera de gestionar una parte de los envases de plástico en España. El funcionamiento parte de una idea sencilla: el comprador pagará una cantidad adicional al adquirir determinados productos y podrá recuperarla después al devolver el recipiente vacío. No será un recargo definitivo sobre la compra, sino una fianza asociada al envase para favorecer que vuelva al circuito previsto para su tratamiento.
La implantación de este modelo responde al calendario establecido en la Ley 7/2022 de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular. El plazo de dos años para ponerlo en marcha en España termina el 22 de noviembre de 2026. Su aplicación llega después de que en 2023 no se alcanzaran los objetivos fijados para la recogida de envases, lo que activó la obligación de introducir un sistema que permitiera mejorar esos resultados. Entre las metas previstas está alcanzar una tasa de recogida del 90% de los envases de plástico antes del 1 de enero de 2029.
El cambio tendrá efectos tanto para consumidores como para comercios. Botellas de plástico, latas y briks de bebidas de hasta tres litros pasarán a formar parte de un circuito en el que cada recipiente tendrá un valor económico asociado. Al comprar agua, refrescos, zumos u otras bebidas, el cliente abonará al menos 10 céntimos adicionales por cada envase. Esa cantidad podrá recuperarse cuando se devuelva en los puntos habilitados, siempre que el recipiente se conserve en condiciones que permitan reconocerlo e identificarlo.










