En 2022, Nueva Pescanova, la mayor empresa pesquera de España, anunció una inversión de 65 millones de euros en la primera granja industrial de pulpo y planta procesadora del mundo, ubicada cerca del puerto de Las Palmas, en las Islas Canarias. A pesar de que estas criaturas son muy difíciles de criar, la compañía preveía una producción de 3.000 toneladas de pulpo al año en esa nueva infraestrutura para 2025.

Tras el anuncio, llegaron años de controversia, en los que activistas y científicos condenaron los planes para criar en granjas a un animal elogiado por su aparente “inteligencia”. Hace cinco años, este alcanzó un estatus casi de celebridad gracias al documental ganador del Oscar My Octopus Teacher.

A finales de julio de 2026, Nueva Pescanova archivó sus planes para la granja. Pero, ¿por qué? ¿Y qué implicaciones tiene esto para el futuro de la cría de pulpos? El periódico The Guardian se puso en contacto con Nueva Pescanova para conocer su versión, pero la empresa comunicó a la autoridad portuaria de las Islas Canarias que se retiraba por motivos “comerciales y regulatorios”.

Los activistas que llevan tiempo oponiéndose a la granja no tardaron en celebrar la victoria. “La presión social, científica y política ha dado sus frutos ante esta atrocidad ética y medioambiental”, declaró el partido animalista Pacma en un comunicado. Cuando The Guardian visitó el centro de investigación de la empresa en 2023, Roberto Romero Pérez, el biólogo marino que supervisa la acuicultura en Nueva Pescanova, ya admitió que el ambiente era “un poco más hostil de lo esperado”.