El líder ultraderechista británico Nigel Farage ha revalidad su escaño para el Parlamento de Westminster por la circunscripción de Clacton on Sea (sur de Inglaterra) con una clara victoria sobre sus rivales tras su dimisión el pasado mes de julio.
Farage, líder del partido populista Reform UK, obtuvo 22.239 votos —más incluso que en las elecciones de 2024, cuando tuvo 21.225—, en unas elecciones que han sido boicoteadas por las principales fuerzas políticas británicas: laboristas, conservadores, liberaldemócratas y verdes.
Así, fue significativa la tasa de abstención, que alcanzó el 55%, mucho más elevada que en las legislativas de 2024, cuando supuso un 41 % de un electorado de 79.785 personas.
De forma sorprendente, Farage no se personó en el centro de recuento de votos, como es la tradición, alegando en un encuentro con sus seguidores que la policía local le había advertido de que había en marcha “una campaña para perturbar y degradar los resultados”, aunque varios medios lo contradijeron al asegurar que no hubo ninguna advertencia oficial en este sentido.
En realidad, Farage dio otra razón: “Estaría loco si me presento en ese escenario, habiendo obtenido una victoria arrolladora (...) para ser rebajado y humillado por los nadies”, en alusión al variopinto conjunto de candidatos que se presentaron contra él y que sí estuvieron presentes en el recuento, entre ellos el cómico Conde Caracubo, que se presenta disfrazado de cubo de basura.










