Mucho antes de que el cambio climático y la gestión del agua se convirtieran en algunos de los grandes desafíos actuales, las comunidades prehispánicas del Caribe colombiano ya habían desarrollado una fórmula para enfrentarse tanto a las inundaciones como a las sequías. Un gigantesco sistema de campos elevados y canales permitió gestionar el agua durante siglos en La Mojana, mediante una infraestructura que llegó a extenderse por unas 500.000 hectáreas, aproximadamente unos 700.000 campos de fútbol.

Así lo recoge una investigación de la Universidad de Cambridge, desarrollada con la colaboración del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Universidad de Santiago de Compostela y publicada en Communications Sustainability. El estudio no solo analiza cómo funcionaba esta enorme red hidráulica, sino que cuestiona una de las principales ideas existentes hasta ahora sobre su construcción.

Los sistemas de campos elevados de La Mojana son de tal magnitud que pueden observarse desde un avión. Sus canales y terrenos elevados fueron utilizados desde los primeros siglos antes de Cristo hasta aproximadamente el siglo XI d. C. En total, abarcaron alrededor de 500.000 hectáreas, una superficie equivalente a unas tres veces el tamaño de Londres.