Nicole Kidman tenía apenas 23 años cuando se casó con Tom Cruise, en 1990. Era joven, estaba enamorada y acababa de comenzar a abrirse camino en Hollywood. Cruise, en cambio, ya era una de las mayores estrellas del cine mundial. La diferencia de edad y, sobre todo, de popularidad entre ambos era evidente, y hubo quienes le advirtieron a Kidman que convertirse en la esposa de una celebridad de semejante magnitud podía terminar perjudicando su propia carrera.Tom Cruise y Nicole Kidman en una escena de Días de truenoMás de tres décadas después, la actriz recordó aquellas advertencias y reconoció que, en aquel momento, no le importaban en absoluto. “Yo pensaba: ‘No me importa. Estoy enamorada. Quiero casarme’. Y entonces me convertí en su ‘esposa’ y me recordaron: ‘¡Viste! Te lo dijimos’”, contó Kidman, que actualmente tiene 59 años, en una entrevista con la edición británica de Vogue.La actriz fue todavía más contundente al recordar cuál había sido su respuesta frente a quienes intentaban hacerle ver los posibles riesgos profesionales de aquella decisión. “Yo pensaba: ‘¿Y qué? ¿No estoy destinada a casarme con el hombre que amo? Claro que estoy dispuesta a tirar mi carrera por la borda. Me da igual’”, recordó.Cuando conoció a Cruise, él tenía 28 años y había protagonizado películas como Top Gun, Negocios riesgosos, Nacido el 4 de julio, El color del dinero y Rain Man. Kidman, por su parte, comenzaba a ser reconocida internacionalmente y había compartido con él el protagonismo de Dias de trueno, estrenada ese mismo año.La relación avanzó rápidamente. Se enamoraron, se casaron y durante la década siguiente se convirtieron en una de las parejas más famosas de Hollywood. Cada aparición pública de ambos generaba atención y sus fotografías juntos ocupaban las portadas de las revistas. “Simplemente, lo viví como algo totalmente natural”, recordó Kidman. “Nos enamoramos perdidamente y fue así de sencillo”, sintetizó.Nicole Kidmany Tom Cruise junto a sus hijos Connor e Isabella, en 1996Getty ImagesLa pareja volvió a trabajar junta en Un horizonte lejano, el western dirigido por Ron Howard en 1992, y varios años después protagonizó Ojos bien cerrados, la última película de Stanley Kubrick, estrenada en 1999. En ese momento, la relación entre ambos ya formaba parte de la mitología de Hollywood y también de una industria que observaba cada uno de sus movimientos.Durante su matrimonio, Kidman y Cruise adoptaron dos hijos: Bella, que actualmente tiene 33 años, y Connor, de 31. La familia permaneció unida durante toda la década de los 90, hasta que la relación terminó y la pareja se divorció en 2001.La separación también tendría consecuencias en la relación de Kidman con sus hijos. Según se informó posteriormente, Bella y Connor permanecieron con su padre y continuaron formando parte de la Iglesia de la Cienciología, organización a la que Kidman no pertenece.La relación de Cruise con la Cienciología había comenzado antes de su matrimonio con Kidman. Su primera esposa, la actriz Mimi Rogers, habría sido quien lo introdujo en la organización.La pareja conformada por Kidman y Cruise fue una de las más famosas de finales de sigloGetty ImagesCon el paso de los años, Bella y Connor mantuvieron una relación mucho más discreta con su madre. En 2018, Kidman habló de ellos durante una entrevista con la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood y dejó claro que, aunque no compartiera sus decisiones, respetaba su autonomía. “Son adultos. Son capaces de tomar sus propias decisiones. Han elegido ser cienciólogos y, como madre, mi deber es amarlos”, afirmó entonces.ARCHIVO - Nicole Kidman, a la izquierda, y Keith Urban llegan a los American Music Awards el 19 de noviembre de 2017, en Los Ángeles.
Nicole Kidman recordó su matrimonio con Tom Cruise: “No me importaba tirar mi carrera por la borda”
La actriz, que no suele hablar con la prensa sobre esa etapa de su vida, hizo una excepción y aseguró que ella y el protagonista de Top Gun se enamoraron “perdidamente”











