Cuidar nuestra piel en verano se ha convertido en una prioridad, sobre todo en lugares como España, donde el calor es intenso en esos meses. Cada vez estamos más concienciados con esto, aunque todavía hay otros riesgos que desconocemos.Porque la piel no es lo único que se pone en riesgo cuando pasamos demasiado tiempo al sol o lo hacemos sin la protección debida. La superficie de nuestros ojos también puede sufrir las consecuencias de las horas de exposición. La radiación ultravioleta puede provocar quemaduras en los ojos.Durante los meses de verano la exposición al sol es mayor, como también es mayor la intensidad de la radiación solar. Ante esto, somos cada vez más conscientes de la importancia de proteger nuestra piel, pero no siempre sabemos que nuestros ojos también pueden sufrir, algo que la doctora Miriam de la Puente, oftalmóloga de la Clínica Universidad de Navarra, ha querido destacar.Según ha explicado la especialista, una de las alteraciones más frecuentes es la fotoqueratitis o queratitis actínica, que es una lesión que afecta a la superficie de la córnea y que es comparable a una quemadura solar. Aunque sea habitual en los meses de verano por la intensidad del sol, también puede verse en otras épocas porque el reflejo del sol en la nieve también puede causarlo.Además, la radiación ultravioleta puede producir daños acumulativos a largo plazo sobre diferentes estructuras del ojo, como algunas lesiones retinianas.Síntomas de la fotoqueratitisAunque suele ser una lesión temporal, es importante tratarla adecuadamente, para evitar posibles complicaciones. Además, conviene aliviar los síntomas, porque pueden resultar especialmente molestos. Entre los más habituales destacan el enrojecimiento ocular, dolor, lagrimeo y sensación de cuerpo extraño o arenilla. También puede provocar visión borrosa y una intensa sensibilidad a la luz.Ante la aparición de dolor intenso, enrojecimiento, lagrimeo, disminución de la visión o molestia por la luz, lo mejor es mostrarse atento a la evolución y, si no mejora en 24 o 48 horas e incluso va a peor, acudir a un especialista. El tratamiento de la fotoqueratitis dependerá de la intensidad del daño, pero generalmente suele incluir el uso de lágrimas artificiales, colirios cicatrizantes o antiinflamatorios, reposo ocular y evitar la luz intensa, así como el uso de lentes de contacto.En cualquier caso, lo mejor es prevenir, por lo que la especialista recomienda el uso de protección adecuada con gafas de sol homologadas con filtro ultravioleta. "La protección ocular debe incorporarse a los hábitos de verano desde la infancia, igual que ocurre con la protección de la piel", señala la doctora De La Puente quien, como medidas protectoras, también recomienda evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día, usar sombreros o gorras y gafas de natación y buceo en playas o piscinas.En el caso de los más pequeños de la casa, no siempre es fácil saber qué les sucede, por lo que conviene estar atento a las señales de que algo no va bien, con gestos como frotarse los ojos con frecuencia o evitar la luz solar.ReferenciasIzadi M, Jonaidi-Jafari N, Pourazizi M, Alemzadeh-Ansari MH, Hoseinpourfard MJ. Photokeratitis induced by ultraviolet radiation in travelers: A major health problem. J Postgrad Med. 2018 Jan-Mar;64(1):40-46. doi: 10.4103/jpgm.JPGM_52_17. PMID: 29067921; PMCID: PMC5820813. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5820813/
No solo la piel: el peligro del sol en verano que puede quemar la superficie de tus ojos
Igual que protegemos nuestra piel, debemos proteger nuestros ojos del sol. En lugar de protectores solares, podemos usar gafas.









