A apenas cinco kilómetros del mar Cantábrico, entre los municipios de Aia, Zarautz y Zestoa, el Parque Natural de Pagoeta reúne algunos de los paisajes más representativos del interior de Gipuzkoa. Declarado parque natural en 1998, este enclave protege un territorio en el que montes, barrancos, regatas y caseríos forman un conjunto modelado durante siglos por la interacción entre los procesos naturales y los aprovechamientos tradicionales. Su valor no reside únicamente en la riqueza ecológica, sino también en conservar un escenario donde todavía es posible leer la historia del territorio a través del propio paisaje.

La proximidad al Cantábrico y el clima atlántico han favorecido el desarrollo de una vegetación especialmente diversa. En las cotas más elevadas predominan los hayedos, mientras que los robledales ocupan las zonas bajas y las alisedas acompañan el curso de las regatas. Los barrancos calizos albergan bosques mixtos de frondosas y las áreas abiertas alternan praderas y brezales con antiguas repoblaciones forestales, especialmente visibles en algunos sectores del parque. Esa variedad de ambientes refleja tanto la evolución natural del entorno como el trabajo desarrollado durante generaciones por agricultores y ganaderos, cuya actividad contribuyó a configurar la imagen que hoy presenta Pagoeta.