Los pabellones se yerguen solitarios bajo la lluvia. Las paredes de hormigón gris parecen más oscuras y pesadas que de costumbre. Observo las ventanas, todas con barrotes.Esta es exactamente la misma vista que tenía mi hermana cada vez que venía a visitarme al hospital.PublicidadLa voz a mi espalda me sobresalta. Me giro y observo a una mujer que está haciendo el pino. Los huesos sobresalen puntiagudos en todos los cambios de dirección de su cuerpo. Me sonríe. Está feliz. Aunque las sonrisas al revés son perturbadoras.¿Te pillo en buen momento? ¿Prefieres que vuelva más tarde? Tengo que aprovechar esta lluvia para regar mi cuerpo. ¿Sabías que los árboles en realidad no están de pie? Están todos cabeza abajo.¿Tú también eres un árbol?No. De momento. Y cuando ya no sea un animal, ya no necesitaré comer. Me bastará con la luz del sol, la tierra y la lluvia.No se ha movido ni un ápice. Tiene la cara roja, pero el resto de su cuerpo es blanco como la niebla que empieza a rodearnos. Mi entrevistada se llama Yeonghye. Si no la recuerdan, quizás la reconozcan si les digo que la llaman La vegetariana.Publicidad¿Por qué no quieres ser un animal?¿Sabes? Yo era la que recibía la mayoría de los golpes de mi padre. Mi hermano menor, Yeongho, se desquitaba pegándoles a los chicos del barrio. Privilegios de haber nacido hombre. Mi hermana mayor, Inhye, era la que se encargaba de las tareas de casa. Si mi padre la dejaba muy magullada, sabía que por la noche no habría sopa. Así que me tocaba a mí. Por eso quiero disolverme en la lluvia y entrar en la tierra, es la única forma de brotar al revés.¿Ser un árbol es más fácil que ser humana?¿Cómo puedo saberlo, si jamás me he convertido en árbol? No todavía. Mi hermana me dijo que tenía que comer porque tenía que vivir. Que "tenía que". Como si fuese una obligación o un compromiso. Que las personas que me rodeaban tenían miedo a que me muriese. Se refería a mi familia y al personal del hospital, pero yo me pregunto, ¿y la gente que me he cruzado en la calle a lo largo de mi vida? ¿Y las personas con las que coincidí en el metro? ¿En el supermercado? ¿En la peluquería? ¿A las que vi una única vez cuando pasaba en un autobús por delante de sus casas? ¿También tengo que comer por ellas? ¿También tienen miedo a mi muerte? Porque si les preguntases si les gustaría que me muriese, te dirían que no, sin conocerme de nada. Y aun sin conocerme de nada, quizá me conocieran más que mi propia familia. Desde luego, mucho más que mi marido, que solo es el hombre con el que me casé porque "tenía que" casarme con alguien. La gente no teme que yo me muera, sino que teme a la muerte, en general. ¿Y por qué no puedo morirme? También se puede estar muerta en vida. Tú eres gallega, tenéis una relación especial con la muerte. ¿Tú tampoco lo entiendes?En España se aprobó la Ley de Eutanasia en 2021. Mi opinión personal es que era muy necesaria y que llegamos tarde, pero tiene unos cauces legales para que sea garantista. La muerte es irreversible.¿Y acaso la vida no es irreversible también? ¿Conoces a alguien que haya pedido nacer? La gente cree que vive, pero lo único que hace desde que pisa este mundo es resistir. Y se van de este mundo resistiéndose también. Yo no. Yo ya no quiero seguir resistiendo. Yo quiero ser un árbol. Todos los árboles del mundo son mis hermanos.Publicidad¿Y no son todos los seres humanos del mundo tus hermanos?¿Tú has visto cómo está el mundo? Entre el 65% y el 80% de los casos de abuso infantil suceden dentro de la familia o el círculo cercano. Las mujeres son asesinadas por los hombres que dicen amarlas. Los que claman por la paz mundial afianzan su parecer con misiles y bombas.Pero también hay bondad en el mundo. Por cada persona que esparce odio, hay muchas más que ayudan al prójimo. A ti que te gustan los árboles: si las personas buenas como tú abandonan este mundo, ¿quiénes esparcirán las semillas para que germine la benevolencia?Pero las plantas también necesitan abono. Materia orgánica. Restos en descomposición. Las plantas cogen lo repugnante y lo purifican. Recuerdo que una vez tuve un sueño en donde había tres cadáveres. Del interior de uno de ellos salía una flor. Del segundo, al acercarme, salió volando un cuervo blanco que se perdió en el cielo. Del último, esperé y esperé, pero nada. Vencí el miedo y me acerqué al cuerpo, abierto en dos como un pollo asado en mariposa. Vi que su cavidad torácica estaba llena de balas. Supuse que las que lo habían matado. Luego me di cuenta de que era imposible, pues tan colmada estaba que parecía un bote lleno de granos de arroz.¿Ese sueño forma parte de las pesadillas sangrientas que tuviste y que te llevaron a dejar de comer carne?Las balas estaban limpias, no tenían ni una sola gota de sangre. Brillaban. Los cuerpos tampoco estaban ensangrentados. El cuervo era blanco, impoluto. La flor, de un rosa pálido que daba pena rozarlo con las yemas de los dedos, por si manchabas los pétalos. ¿Sabes? Estar loca es más sencillo de lo que parece. Solo tienes que hacer lo que los otros no esperan que hagas.¿Tú estás loca?Mi hermana creía que lo único a lo que podía hacer daño era a mi propio cuerpo, que era lo único con lo que podía hacer lo que quisiera. Y al final entendió que ni eso me dejaban. Porque nadie espera de una persona que se haga daño a sí misma. Que hiera a otras personas, sí, eso se da por descontado, ¿no te resulta curioso? Lo que no pudo entender es que yo no quería hacerme daño: yo quería que dejasen de hacerme daño. Al fin y al cabo, vivir es una cosa extraña, ¿no?La niebla la engulle y ya no la veo, su piel metamorfoseada con las minúsculas gotas de agua de ese manto blanco. Espero que, esté donde esté, por fin sea el lugar donde quiere estar.
Yeong-hye: "La gente cree que vive pero lo único que hace desde que pisa este mundo es resistir"
Entrevistas imposibles a personajes de ficción. Hoy viajamos con Yeong-hye al universo de La Vegetariana.








