Sídney (Australia) (EFE).- El primer ministro australiano, Anthony Albanese, pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que exima a Australia del arancel del 12,5 % impuesto a sus exportaciones y a las de otros países socios que Washington considera que no aplican suficientes medidas contra el trabajo forzoso, o que, al menos, no incremente el gravamen.

Ambos mandatarios mantuvieron la pasada noche una conversación telefónica y Albanese dijo este viernes en una rueda de prensa que la cuestión comercial fue uno de los principales asuntos.

Por su parte, el líder australiano defendió ante Trump el trato preferencial para Australia, al recordar el Tratado de Libre Comercio vigente entre los dos países, por el que los productos y servicios estadounidenses están exentos de aranceles en el país oceánico.

«He pedido que considere una exención total»

La solicitud de Albanese llega después de que, el pasado julio, Trump anunciara nuevos aranceles del 12,5 % sobre las importaciones de 46 países, entre ellos Australia, al considerar que no cuentan con mecanismos suficientes para impedir la entrada de bienes producidos mediante trabajo forzoso, y del 10 % para otros 14 socios como la Unión Europea (UE), México o Canadá, por el mismo motivo.