El Chacho Coudet sabe que su plazo de continuidad en River Plate está atado a la urgencia de los triunfos y la llegada de Thiago Almada se le convirtió en una llave para lograrlos y sobre todo para que su equipo juegue como pide la gente. Después de un par de entrenamientos las sensaciones son buenas pero hasta que no ruede la pelota y las cosas funcionen no se sabrá cómo sigue esta historia. De todos modos, el Chacho tiene derecho a soñar con que Almada destrabará este pésimo momento que vive el Millonario.

Thiago Almada entrenando con River Plate

Por ahora luego de 5 entrenamientos, Almada siempre trabajó a la par del resto; hizo las tareas sin problemas, casi todas con pelota, en presión, en espacios reducidos y en definición. Si bien estuvo casi tres semanas de vacaciones lo que ven desde el cuerpo técnico es que está muy bien a pesar de las vacaciones. Se sabía que no iba a viajar a Bogotá y que se iba a quedar trabajando, pero con la suspensión, Almada y Coudet ganaron tiempo. Ya se sabe que contra Argentinos concentra y jugará un rato y que ahora sí viaja a Colombia

Almada ya habló varias veces con Coudet por teléfono y durante el mundial tuvo muchos consejos de Montiel, Julián Álvarez y Enzo Fernández, pero sobre todo ayudó a convencerlo, Nico Otamendi, el capitán del equipo. Después que haya llegado Ángel Correa fue otro punto a favor de la ilusión de Almada. Quedaron con un gran vínculo desde el Mundial 2022 en Qatar. Por otro lado, el esfuerzo de River y sobre todo de Stefano Di Carlo que tuvo en ese paso su más fuerte objetivo y se lo hizo saber al jugador y a su familia.