Todavía era de noche y en el aeropuerto de Ezeiza el clima estaba gélido. Casi no había movimiento a las 4.30 de personas en la salida de los arribos privados del aeropuerto Ministro Pistarini a las 4.30 de la madrugada de este lunes y ahí estaba Thiago Almada, abrigado, con una mochila en sus espaldas, junto a un reducido grupo de gente ligada a su entorno y a empleados de River que fueron a buscarlo. Cuando se abrieron las puertas, levantó la mano, se subió a una camioneta y desde ahí se fue directamente a su casa a descansar y empezar a reacomodarse a la vida en Buenos Aires.Thiago Almada llegó a la Argentina como nuevo jugador de River y su arribo despertó muchas ilusiones. Sobre todo, en este duro presente futbolístico que atraviesa la institución de Núñez, que perdió los cuatro partidos del Torneo Clausura, no hizo goles, está último en su zona y, además, alcanzó las seis caídas consecutivas en torneos de AFA, algo que no había pasado nunca en su historia.Es que en River esperan que la llegada de Almada cambie las energías y reactive a un equipo al que le faltan juegos y goles. Que provoque un cambio determinante. En él depositan la confianza para que tome la batuta futbolística de un plantel que lo necesita demasiado. Ahora bien, ¿es el indicado para hacerse cargo del equipo?No hay dudas del talento que tiene Almada. Con 25 años, fue campeón y subcampeón del mundo con la Selección y en el Mundial de Canáda, México y Estados Unidos jugó tres partidos como titular, aunque luego perdió su lugar cuando Lionel Scaloni reforzó el mediocampo. De todos modos, en el camino hacia el último Mundial tuvo destacadas actuaciones. 🎥🔛 Thiago Almada en River Camp 📍 pic.twitter.com/rzx2Bcxsap— River Plate (@RiverPlate) August 10, 2026