NUEVA YORK (AP) — El actor Will Forte iba a ver su película, pero la terminaron llamando “la proyección fúnebre”.“Coyote vs. Acme” estaba terminada. El director Dave Green, inspirado por “¿Quién engañó a Roger Rabbit?”, había completado el montaje de esta mezcla de Looney Tunes entre animación y acción real. Todo el proyecto, que toma como material de origen la columna “Shouts and Murmurs” de Ian Frazier en The New Yorker, era una audaz apuesta cómica que parecía estar dando resultado.Las expectativas eran altas. Las puntuaciones de las pruebas con público eran buenas. Pero días antes de que Forte, quien protagoniza la cinta como el abogado de Wile E. Coyote, pudiera ver “Coyote vs. Acme”, Warner Bros. la canceló. No solo la proyección: la película. El estudio no la había pospuesto ni la había enviado al streaming. La estaban archivando por completo.

“Simplemente pensé: ‘Bueno, están cancelando la película. Tiene que ser mala’”, recuerda Forte.Forte y su esposa, creyendo que la película debía haber salido mal, se unieron al elenco y al equipo para despedirse de la cinta que nadie más iba a ver.“Ahí fue cuando empezaron las emociones de verdad”, comenta Forte. “Era todo lo que yo deseaba que la película pudiera haber sido y más. Era tan especial, lo que la hacía tan frustrante y tan devastadora. La confusión se intensificó, luego la frustración y después una ira abrasadora.