Brasil dio un nuevo paso en su estrategia de transición energética y desarrollo de biocombustibles al reglamentar el Programa Nacional de Combustible Sustentable de Aviación (ProBioQAV), una decisión que volvió a encender los reclamos de la agroindustria argentina para avanzar con una nueva legislación que permita desarrollar ese mercado a nivel local.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó este miércoles 12 de agosto el decreto que reglamenta el uso del denominado SAF (Sustainable Aviation Fuel) y establece las reglas para su producción, certificación, comercialización y trazabilidad. La medida deriva de la Ley del Combustible del Futuro, sancionada en 2024.
La normativa establece que, desde 2027, las compañías aéreas deberán reducir al menos 1% las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a sus vuelos domésticos. La exigencia irá aumentando gradualmente hasta alcanzar una reducción del 10% en 2037.
No se trata estrictamente de una obligación de mezclar un porcentaje determinado de SAF con el combustible convencional, sino de una meta de reducción de emisiones, que podrá alcanzarse mediante la utilización de combustibles sostenibles y los mecanismos de certificación previstos por el programa.







