Muchos conductores aparcan sus vehículos con los neumáticos girados hacia el lado en el que realizan la última maniobra antes de dejar el vehículo. Sin embargo, como suele suceder en tantas otras cuestiones, la despreocupación en este caso tampoco es recomendable. Como explica el conocido mecánico Juan José Ebenezer en un video para su TikTok, lo ideal siempre es dejar la dirección completamente recta y no hacerlo puede traer consecuencias negativas a algunos componentes, ya que el giro de la rueda hacia un lado u otro es una posición que los tensiona. Aunque ojo, no es una práctica nociva en cualquier caso.¿Cuándo es peligroso dejar las ruedas en esta posición?Ebenezer aclara que el verdadero peligro de esta práctica es cuando se aparca el vehículo por un periodo prolongado de tiempo. Por ejemplo, si se deja varios meses estacionado, la dirección doblada crea inclinaciones y tensiones constantes que pueden deformar la situación normal de reposo del vehículo.Por el contrario, el mecánico aclara que "no te va a pasar nada" por dejarlo así unas horas o de forma puntual. Si por una situación aislada o por las prisas estacionas con las gomas giradas, los componentes no sufrirán un daño inmediato, ya que el problema real es una presión sostenida en el tiempo.¿Qué puede pasar si se deja estacionado con las ruedas giradas durante un periodo prolongado?Según el experto, dejar el coche así durante semanas o meses puede cambiar la posición natural de elementos como rótulas, 'silentblocks' y amortiguadores. En ciertos vehículos (como algunos modelos de Mercedes o BMW), las ruedas se inclinan al girar para facilitar la maniobra. Esto provoca que el peso del coche se concentre en una zona muy pequeña del neumático en lugar de repartirse por toda la banda de rodadura, lo que puede llegar a deformar la goma permanentemente. Por otro lado, si las ruedas están giradas al máximo, la bomba de la dirección sigue ejerciendo una presión constante contra un tope físico que acelera el desgaste de las juntas y favorece las fugas de líquido, lo que podría obligar a la bomba a trabajar en seco y provocar una avería muy costosa.
Un mecánico lo deja claro: "No deberías dejar el coche aparcado con las ruedas giradas"
Las tensiones que se generan en el vehículo al estacionarlo de este modo pueden dañar los componentes al cambiar su posición y, en algunos casos, su inclinación.










