El Corte Inglés le ha doblado la mano a la Agencia Tributaria española y a la portuguesa con un golpe amistoso. Según reconoce la compañía presidida por Cristina Álvarez, la Hacienda nacional y la lusa han aceptado su reclamación sobre el irregular cobro de impuestos que se aplicaba en Madrid y Lisboa a la compra y venta de productos de sus propias filiales. El departamento legal de El Corte Inglés, dirigido por Rafael Díaz Yeregui, inició un procedimiento calificado de amistoso entre las autoridades competentes de España y Portugal con el objeto de eliminar la doble imposición generada como consecuencia de los ajustes de transferencia realizados por la administración española. Con fechas 10 de noviembre y 12 de diciembre de 2024, el holding de los grandes almacenes y ECIGA, su filial lisboeta, recibieron sendas notificaciones de acuerdo por parte de la Oficina Nacional de Fiscalidad española y la Direção de Serviços de Relações Internacionais de la Autoridade Tributária e Aduaneira portuguesa, comunicando que las administraciones española y portuguesa habían alcanzado un acuerdo. Tras verificar que dicho acuerdo eliminaba efectivamente la doble imposición que motivó la iniciación del procedimiento amistoso, El Corte Inglés ratificó su conformidad al mismo. La ejecución del acuerdo se produjo el 3 de diciembre de 2025, por lo que la compañía ya lo aplicó a las cuentas del pasado ejercicio, depositadas días atrás. Según fuentes del sector, la Hacienda española consideraba que el pago del impuesto de sociedades no estaba equilibrado entre España y Portugal, a cuenta de los precios de transferencia entre la matriz y la filial. Es decir, pagaba más en Lisboa que en Madrid. Por ello, llegaron a un acuerdo para que el exceso impositivo en el país vecino se convirtiese en una mayor base imponible aquí. La compañía ha recibido el excedente de los ejercicios 2015 al 2020. TE PUEDE INTERESAR El Corte Inglés opera con cuatro sociedades en Portugal, dedicadas al negocio 'retail', el turismo y la gestión de activos inmobiliarios. Cuenta con dos grandes centros comerciales, dos supermercados y seis tiendas de proximidad bajo la marca Supercor. También dispone de varias tiendas Sfera en régimen de franquicia y varias agencias de viajes. Las empresas de un mismo grupo suelen pactar precios internos para sus operaciones (como la venta de mercancía entre una matriz y su filial o el cobro de 'royalties'). Si estos precios no se ajustan a las condiciones normales del mercado, se podría alterar la base imponible y trasladar beneficios artificialmente entre países con diferentes cargas tributarias. TE PUEDE INTERESAR La solicitud amistosa realizada por El Corte Inglés se produjo después de que en 2022 la Agencia Tributaria iniciara un procedimiento de "comprobación e investigación de carácter parcial, limitado a la comprobación de ciertas cuestiones relacionadas con los precios de transferencia del grupo en el ámbito del Impuesto sobre Sociedades, que abarcan los ejercicios 2018 a 2020". La cadena de grandes almacenes tiene registradas y pendientes de aplicar deducciones por "doble imposición interna" por cerca de 130 millones de euros. El Corte Inglés le ha doblado la mano a la Agencia Tributaria española y a la portuguesa con un golpe amistoso. Según reconoce la compañía presidida por Cristina Álvarez, la Hacienda nacional y la lusa han aceptado su reclamación sobre el irregular cobro de impuestos que se aplicaba en Madrid y Lisboa a la compra y venta de productos de sus propias filiales.
El Corte Inglés le gana la partida a la Agencia Tributaria española y a la portuguesa
La compañía de grandes almacenes logra que los responsables fiscales de ambos países se pongan de acuerdo a la hora de pagar impuestos por las compras de bienes entre filiales







