0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialBarcelona tendrá un refugio antiaéreo más visitable de la Guerra Civil. Se trata del que se accede por la calle Antic del Guinardó, justo delante del Mas Guinardó, actualmente sede de entidades de este barrio. Su entrada es discreta y tras cruzar una pequeña puerta metálica se esconde este espacio que sirvió para proteger a los vecinos del Guinardó de las bombas durante el conflicto bélico. Antes de abrirlo al público de forma estable, el Ayuntamiento deberá acometer primero una serie de actuaciones de acondicionamiento. Para hacerlo posible, el Consistorio ya ha sacado a licitación estos trabajos, con un presupuesto de 14.641 euros.El distrito de Horta-Guinardó, en colaboración con el Servicio municipal de Arqueología de Barcelona, estará al frente de la dirección del proyecto y definirá las líneas de trabajo a seguir. Además de la rehabilitación y museización de este lugar, una de las principales intervenciones está relacionada con la seguridad. El refugio, hoy en día con una única entrada, no dispone de salida en los extremos norte y sur, y solo cuenta con un punto de ventilación al exterior, por lo que a petición expresa de Bombers se tendrá que dotar a este sitio de un segundo punto de ventilación natural.El refugio antiaéreo está numerado como el 312-3 Miquel González / Shooting / ColaboradoresLa construcción del refugio es tipo galería de mina en forma de T con un desnivel de unos 12 metros desde al acceso de la calle, salvado por unas escalones. Esta estructura dispone de un tramo con un recorrido de 47 metros y otro de 34 metros, con techos en volta catalana. Uno de los túneles queda interrumpido por los cimientos de un edificio construido en la calle Flors de Maig, donde antes había dos entradas al refugio. La parte final de la otra galería está inacabada, ya que en los últimos metros hay un túnel más pequeño, en la que se ve la roca arenosa del subsuelo. En total, el ámbito de actuación es de unos 120 metros cuadrados.El refugio se encuentra en un buen estado de conservaciónMiquel González / Shooting / ColaboradoresEste lugar se redescubrió en 2011 durante la reforma del equipamiento como sede de entidades del barrio tras el derribo de un muro de contención enfrente del edificio aunque ya se conocía de su existencia. El actual acceso fue usado durante la guerra por los alumnos de una escuela cercana. En concreto, este refugio está identificado como el 312-3 y se levantó con financiación pública municipal y de los vecinos.La construcción del refugio es tipo galería de minaMiquel González / Shooting / ColaboradoresJuanjo Fernández, historiador y miembro de El Pou, el Grup d’Estudis de la Vall d’Horta i la Muntanya Pelada, por documentación histórica a la que ha tenido acceso detalla que se estableció “una cuota mínima de dos pesetas cada semana” para cada familia perteneciente a este refugio, así como una hora de trabajo voluntario. También se advertía que se pondría en lugar visible del refugio “una lista de los vecinos en la que constará la forma que colabora cada uno y otra lista en la que constará el nombre de los que pudiendo no colaboran”.Juanjo Fernández, historiador y miembro de El Pou, el Grup d’Estudis de la Vall d’Horta i la Muntanya Pelada, durante la visita al refugioMiquel GTonzález / Shooting / ColaboradoresEste espacio ya aparece como en construcción en el listado de refugios antiaéreos del 9 de diciembre de 1937 en Barcelona bajo la tutela de la Junta Local de Defensa Pasiva de la ciudad y consta como acabado en el listado del 16 de julio de 1938 publicado en el Atles dels Refugis de la Guerra Civil espanyola a Barcelona. Destaca por su buen estado de conservación y todavía son visibles una veintena de puntos eléctricos. Además, en las paredes se han conservado hasta nuestros días varios grafitis, algunos de ellos indicaciones necesarias para la construcción del refugio, así como palabras como CNT.Arriba de la imagen, uno de los puntos eléctricos que tenía el refugioMiquel González / Shooting / ColaboradoresEn algunos puntos hay manchas ennegrecidas, probablemente causadas por velas o las llamas de candiles. También se puede leer la inscripción no tocar peligro de muerte en un armario en el que estaría el cuadro eléctrico. En un lateral de uno de los túneles hay dos habitaciones, de la que una de ellas podría haber servido como enfermería. Por otro lado, bajando por los escalones, en uno de ellos, hay una arqueta en el suelo con una tapa por donde circuló agua de una pequeña mina.En la izquierda de la imagen, se observa la inscripción 'no tocar peligro de muerte'Miquel GTonzález / Shooting / ColaboradoresEste refugio se puede ver en contadas ocasiones, cuando se celebra, por ejemplo, el festival de arquitectura 48H Open House. Fuentes municipales detallan que el objetivo es “finalizar el mandato con el proyecto redactado para ejecutar las obras pertinentes durante el próximo mandato”. “Con este proyecto se da respuesta a una demanda reiterada del vecindario del barrio, ya que actualmente solo se abre de forma estable para el 48H Open House”, añaden las mismas fuentes.Se tiene constancia de que al menos se construyeron 1.322 refugios en Barcelona durante la Guerra Civil. El refugio del Mas Guinardó se sumará a otros ya visitables hoy en día en la ciudad, como el refugio de la torre de la Sagrera, el 307 del Muhba de Poble Sec, el de la sociedad cultural y deportiva La lira de Sant Andreu o los de Gràcia, en las plazas del Diamant y de la Revolució.Soy licenciado en periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona. Trabajo en La Vanguardia desde el 2007. Actualmente, formo parte del equipo de la sección Vivir, tras haberse estado en los departamentos de Producción Propia y Última Hora.
Así es el refugio antiaéreo 312-3 de la Guerra Civil que Barcelona abrirá al público
El Ayuntamiento acondicionará este espacio, cuya entrada está delante del Mas Guinardó, para que sea visitable







