Fue el primer director de diseño de producto en Tuenti, pasó por Jobandtalent y más tarde por Hawkers. David Zafra, de 40 años, ha dedicado toda su vida profesional al desarrollo de software, pero es también inversor en pequeños negocios físicos. Fue durante una comida con uno de sus equipos del taller para coches Parson Garage cuando se le volvió a encender la bombilla. “El mecánico decía que había días que podía atender 100 llamadas y, claro, eso le quitaba mucho tiempo para su trabajo, el importante, que es arreglar vehículos”, relata Zafra. Aquello le hizo reflexionar. Y también impulsar Heydiga, start-up que fundó en julio del año pasado junto a Sergio Espeja y que automatiza conversaciones de atención al cliente por distintos canales como WhatsApp o la línea telefónica. Con más de 200 clientes en menos de un año, prevén cerrar 2026 con una facturación de 1,5 millones de euros. Al conocimiento acumulado por estos dos emprendedores se sumó un proyecto que realizaban en 2025 con Jobandtalent que les permitió ver las capacidades de la inteligencia artificial (IA) de voz. “Pensábamos que la IA daría la oportunidad de replantear procesos, empresas y productos desde cero, cambiar totalmente”, recuerda. Lanzaron una ronda inicial de un millón de euros —en la que participaron la firma de capital riesgo Kfund o inversores como Felipe Navío y Juan Urdiales— para desarrollar el producto. Lo presentaron en octubre. Y a finales de año ya habían facturado sus primeros 100.000 euros. El primer sector en el que trabajaron fue el del bienestar: peluquerías, gimnasios o centros de estética, entre otros. Más tarde se abrieron a la salud —ya trabajan con 14 hospitales y varios grupos de clínicas— y después a los restaurantes y concesionarios de coches de Audi, Toyota o Seat. El software comparte funciones que permiten responder a una serie de preguntas genéricas, pero luego profundiza caso a caso para dar mejor servicio en cada negocio. Basta, por ejemplo, con escribir por WhatsApp para pedir cita para cortarse el pelo y la herramienta va realizando preguntas hasta conseguir lo que necesita el cliente con una conversación muy natural. Y en caso de que sea algo muy específico, deriva al humano. “Esto no es como un ChatGPT que tiene todo el conocimiento: está muy adaptado a cada empresa. Y si no sabe responder algo muy específico, te atiende alguien directamente”, cuenta Zafra. Hasta el momento, la herramienta resuelve automáticamente entre el 70% y el 82% de las consultas, cifra que pretenden aumentar hasta el 95% gracias al aprendizaje que aportan las más de 3.000 llamadas diarias que gestionan. También trabajan en valorar la calidad del servicio mediante notas de audio, mensajes o redirigir al cliente hacia las reseñas de Google. El producto está enfocado a pequeñas y medianas empresas, cuyos responsables no necesitan grandes conocimientos tecnológicos, solo un poco de tiempo para instalar el programa con ayuda de los especialistas de Heydiga. Para mejorar el proceso, la plantilla de 30 personas desarrolla una herramienta que permitirá una especie de autoservicio: cualquiera podrá instalarla en su negocio a partir de un par de sencillos pasos. El modelo de negocio se basa en una suscripción mensual que va de 80 hasta 199 euros.
Heydiga: el robot que te responde cuando llamas a la peluquería
La compañía con sede en Barcelona desarrolla un programa de conversación para pequeñas empresas








