OpiniónAl nuevo gobierno le tocó inaugurarse con una situación que le cambia los planes y lo obliga a trabajar con funcionarios del gobierno al que enfrentó.PERIODISTA - MAGÍSTER EN GÉNERO - AUTORA - CONFERENCISTA.12.08.2026 22:01 Actualizado: 12.08.2026 22:01 Aún es pronto para juzgar la capacidad del gobierno entrante de atender la emergencia derivada del terremoto, y sería inoficioso y no ha lugar comentar si el gobierno que salió lo hubiera hecho mejor o peor. Lo único que veo claro y útil para el momento de escribir esta columna (dos días después del sismo) es lo vulnerables que somos ante la fuerza de la naturaleza, lo grandes que podemos ser cuando no nos queda tiempo de decidir el trato a los otros según las afinidades o discrepancias ideológicas que tengamos con ellos, y lo secundarias que son muchas de las cosas a las que más les damos importancia cuando dejamos que el ruido del día a día nos desconecte de nuestra condición humana.Desde luego lo primordial, ahora y por un buen tiempo, será salvar tantas vidas como sea posible y reconstruir las viviendas y los sitios de trabajo afectados, pero ojalá paralelamente podamos entender este hecho trágico monumental como un llamado a hacer un aterrizaje forzoso, que nos lleve a reevaluar con asertividad nuestro rol como ciudadanos que participan del debate público.¡¿Qué hemos ganado con echarle leña a la candela cada que se nos crispan los ánimos por los desacuerdos ideológicos?! La deliberación de la ciudadanía es importante y necesaria, pero la hemos llevado a un extremo en que se desdibuja lo que somos integralmente: seres humanos que pueden dejar lo que tengan que hacer para ir a remover escombros, donar sangre, o regalar tiempo y recursos para que otros tengan la oportunidad de seguir viviendo, sin que importe por quién votaron.El ser que necesita ver hoy Colombia es un líder, un estadista que se sintonice total y rápidamente con el palpitar del país más golpeado.No se trata de no criticar a quien pensamos que tiene ideas que no benefician a la sociedad, o de no denunciar a quien obra mal, sino de hacerlo con la debida ponderación y control emocional, para no agigantar las problemáticas propias de una democracia, como si estuviéramos en una especie de teatro de sombras. A fin de cuentas, la pugnacidad permanente en el mejor de los casos nos distrae de enfocarnos en solucionar los problemas reales, y en el peor tiene un efecto suicida. Es decir, al alimentar dicha pugnacidad pensamos que estamos debilitando al contrario, pero en realidad estamos dándoles muerte a órganos vitales del tejido social del cual hacemos parte: la empatía, la confianza, el diálogo, por mencionar algunos.Para el aterrizaje forzoso que espero que todos hagamos, no puedo evitar preguntarme —como creyente que soy— por el mensaje divino que puede haber tras el hecho de que al nuevo gobierno le haya tocado inaugurarse con una situación que le cambia abruptamente los planes, que lo obliga a trabajar con muchos funcionarios del gobierno al que enfrentó y seguirá enfrentando, y que le impele con urgencia a salir del modo show —propio de toda campaña exitosa de estos tiempos— y a pasar de lleno al modo acción. No niego que hay señales de que lo está haciendo, pero no sobra decir que mientras en campaña es más importante parecer que ser, ya gobernando es indispensable ser sin dejar de parecer.El ser que necesita ver hoy Colombia es un líder con letras mayúsculas, un estadista que se sintonice total y rápidamente con el palpitar del país más golpeado, y que no pretenda que suceda a la inversa. Al final, si lo hace bien, ese otro país se sentirá a gusto palpitando en su misma frecuencia... y ese sí que sería un buen comienzo para cumplir la promesa de una patria milagro.P. D. Solidaridad con la gente de Chocó, Risaralda, Caldas y con la de mi amado Valle del Cauca. Saldremos de esta... Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.