Bajo un imponente "banderazo de la ciencia", los guardapolvos de los profesionales de ciencia y técnica se fusionaron en el Obelisco con los docentes y el personal administrativo en una jornada de protesta masiva. El paro nacional de 24 horas expuso la férrea alianza de un frente universitario y científico que advierte sobre el ahogo presupuestario y exige en las calles la aplicación urgente de la Ley de Financiamiento. El impacto de esta convocatoria, articulada por el Frente Sindical de Universidades Nacionales (FreSU Federal), fue demoledor en las provincias. Instituciones como las de Lanús, Cuyo, Lomas de Zamora, San Juan, Jujuy y el Litoral amanecieron con sus pabellones vacíos. El escenario en la Universidad de Buenos Aires (UBA) tuvo una particularidad: aunque los edificios mantuvieron las puertas abiertas, la adhesión masiva del cuerpo académico y de investigación dejó las aulas en absoluto silencio. “Fue un paro muy importante”, resumió a Noticias Argentinas Pilar Barbas, referente de la Federación Universitaria Argentina.
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