0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLas vacaciones son propicias para que los políticos traten de acercarse a los ciudadanos mostrando sus facetas más humanas. Si el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha divulgado una playlist con su selección musical para el verano y sus lecturas recomendadas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha contado a sus seguidores de su cuenta de Instagram la buena nueva de la incorporación a la “familia” de “tres nuevos miembros”: la gallina Chickeletta y sus dos pollitos adoptados. Tras explicar que la pobre Chickeletta había sufrido bullying en la granja donde vivía antes, la política democristiana alemana pide sugerencias de nombres para los pollitos.Las redes sociales, sin embargo, las carga el diablo, y los comentarios suscitados, lejos de ser simpáticos, son una sarta de ataques, críticas, insultos y diatribas por los asuntos más diversos: la inmigración, la inseguridad, el cambio climático, la situación de Palestina... Un internauta propone nombres para los dos pollitos, pero solo para zaherir: Adolf y Hermann.