Una avería en el sistema de alimentación eléctrica de la torre de control del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat obligó a paralizar los despegues y aterrizajes este miércoles al mediodía, provocando decenas de retrasos, al menos cinco cancelaciones y diez desvíos de vuelos. El gestor aeroportuario Aena confirmó que recuperó el 100% del suministro eléctrico antes de las 16 horas, momento en que la operativa comenzó a restablecerse de forma progresiva, aunque los controladores aéreos advirtieron de que las demoras podrían extenderse hasta la medianoche.El incidente se inició alrededor de las 13:40 horas tras el fallo del suministro principal y del sistema de respaldo de la torre de control, lo que forzó la activación de los protocolos de contingencia de tráfico aéreo. Aena informó formalmente de la incidencia a las 14:18 horas a través de la red social X y notificó el restablecimiento total del servicio una hora después.De las 1.124 operaciones programadas para la jornada, diez vuelos tuvieron que ser desviados a aeropuertos alternativos. Los controladores aéreos indicaron que los aterrizajes se reanudaron tras la avería aplicando espaciamientos de seguridad superiores a los habituales, lo que generó demoras que superaron las dos horas en múltiples conexiones.La aerolínea Ryanair cifró en casi 6.000 los pasajeros afectados en sus operaciones y calificó la interrupción de “inaceptable”. El director de Operaciones de la compañía, Neal McMahon, solicitó explicaciones públicas a Enaire tras criticar el fallo simultáneo del sistema primario y del equipo de respaldo de la infraestructura aeroportuaria.La paralización del tráfico aéreo coincide con el periodo de mayor actividad del año en el aeropuerto barcelonés, que registró 5,87 millones de pasajeros en julio, un incremento interanual del 6%. Adicionalmente, el sector aeroportuario afronta esta segunda quincena de agosto convocatorias de huelga indefinida en los servicios de asistencia en tierra.