Nancy VelascoActualizado Mi�rcoles,

agosto

22:49Nada m�s conocerse que el oeste de Colombia hab�a sido sacudido el lunes por un terremoto de magnitud 7,4, Venezuela ofreci� el env�o de rescatistas para ayudar en las tareas de emergencia y ayuda humanitaria. El gesto tuvo especial relevancia. Tanto por las delicadas relaciones bilaterales entre Caracas y Bogot� como, sobre todo, por el hecho de que llegaba apenas mes y medio despu�s del doblete s�smico que golpe� al pa�s petrolero, con especial impacto en el estado de La Guaira, y que dej� miles de muertos y una estela de da�os que a�n se siguen evaluando.Naciones Unidas calcul� que unas 650.000 personas iban a necesitar asistencia humanitaria. Y la respuesta inicial de organizaciones nacionales e internacionales fue valorada positivamente por ONG y especialistas. Sin embargo, advierten que, tras las semanas transcurridas, Venezuela necesita transitar desde la ayuda asistencialista a una fase que permita reconstruir el entramado urbano, recuperar medios de vida y restablecer la cotidianidad de las comunidades afectadas.Susana Raffalli, asesora de la respuesta humanitaria en C�ritas Venezuela, insiste en ese punto: es necesario pasar de un modelo "asistencialista y ca�tico" a una recuperaci�n estrat�gica, coordinada por organizaciones con trayectoria y capacidad operativa. "La solidaridad desplegada por los propios venezolanos y por entidades dentro y fuera del pa�s tiene un valor enorme en las primeras horas y d�as, pero ese enfoque de socorro ha de evolucionar hacia fases de medio y largo plazo, donde se rehabilite la capacidad de las personas para retomar su vida. De lo contrario, el asistencialismo sin un fin puede saturar a quienes reciben ayuda y mantenerlos en dependencia, sin restablecer sus propios mecanismos para volver a tener una vida aut�noma", explica.Raffalli subraya que las labores de coordinaci�n han tomado tiempo y no siempre son visibles. Adem�s, alerta sobre el impacto negativo de las donaciones desorganizadas, que suelen generar cuellos de botella log�sticos y p�rdidas de insumos. Por ello, se recomienda el uso de transferencias monetarias y tarjetas electr�nicas, una modalidad que, asegura, fortalece la autonom�a de las familias y permite dinamizar la econom�a local."Las familias ganan en dignidad y autonom�a al poder cubrir sus necesidades por s� mismas. Y las organizaciones humanitarias usan los fondos de manera m�s eficiente: se reducen los gastos en log�stica, centros de acopio, transporte y personal para armar bolsas de alimentos, adem�s de minimizar p�rdidas y riesgos en las rutas", explica.La especialista tambi�n insta a los donantes internacionales a canalizar sus recursos a trav�s de organizaciones nacionales con mecanismos de rendici�n de cuentas, para garantizar que el apoyo tenga un impacto real y sostenible.Para quienes desean enviar ayuda desde el extranjero, recomienda seguir los portales de organizaciones presentes en la zona y exigir trazabilidad: qu� se hizo con la donaci�n, cu�ntas familias fueron atendidas y durante cu�nto tiempo.ResilienciaEn la misma l�nea, Lia Poggio, jefa de misi�n de la Organizaci�n Internacional para las Migraciones (OIM) en Venezuela, presente en el pa�s desde 1952, con la llegada de inmigrantes europeos, destaca que la respuesta tras los sismos avanza hacia una fase de "recuperaci�n temprana", clave para estabilizar a las comunidades y preparar el terreno para la reconstrucci�n."Se est� regresando un poco a la normalidad, pero es una normalidad todav�a dominada por situaciones muy cr�ticas. Nosotros nos encargamos de ofrecer atenci�n inmediata tras los sismos, sobre todo en lo que es salud primaria, pero es importante el enlace con el sistema de salud local. Hemos trabajado de forma muy coordinada con las autoridades sanitarias porque, desde el primer momento, es clave vincular la respuesta inmediata con opciones a medio y largo plazo que tracen el camino hasta la recuperaci�n. Esto es fundamental para tambi�n fortalecer la resiliencia de las comunidades, porque detr�s de cada cifra hay personas y familias que perdieron sus hogares, sus medios de vida y tambi�n la estabilidad que ten�an antes de los desastres", asegur� Poggio.Desde la OIM se advierte que la atenci�n medi�tica y la solidaridad suelen disminuir tras el primer mes del desastre. La organizaci�n recuerda que es vital mantener el apoyo en los pr�ximos meses para evitar que las necesidades humanitarias se profundicen.Miles de familias siguen marcadas por la dificultad para acceder a una vivienda, a los servicios b�sicos y a medios de vida. Y es que el pa�s ya enfrentaba una crisis profunda antes del sismo. Por eso, mantener la atenci�n internacional y fortalecer la coordinaci�n humanitaria no es un gesto de solidaridad, sino una necesidad.Una microzonificaci�n s�smica para saber d�nde y c�mo construirN.V.Zulma Bol�var, urbanista y directora del Instituto de Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (UCV), enfatiza que no se debe hablar de "reconstruir" porque eso implicar�a volver al estado anterior, el cual estaba "mal hecho" por no cumplir con normativas t�cnicas. Propone una recuperaci�n que reflexione sobre d�nde y c�mo construir para no repetir errores del pasado. "Hay un plan de ordenaci�n urbana aprobado en 2009 que dict� una serie de recomendaciones de donde no se deb�a construir por razones, justamente, de riesgo geol�gico, riesgo s�smico o riesgo hidrol�gico. Esas recomendaciones no fueron asumidas por las autoridades competentes".Recuerda que La Guaira es una zona fr�gil que combina la monta�a con el mar, riesgos hidrol�gicos y s�smicos, por lo que cualquier plan debe convivir con estas condiciones naturales en lugar de convertirlas en amenazas. "Es indispensable realizar un estudio de microzonificaci�n s�smica para determinar la viabilidad de las construcciones. Hay que pensar y planificar para tomar hoy las previsiones necesarias que sean sostenibles en el tiempo y tener un mejor futuro".