Conforme a lo expuesto por la Red Sismológica Nacional de Colombia, el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió buena parte de la nación sudamericana el pasado lunes 10 de agosto tiene un origen tectónico distinto del de los sismos registrados recientemente en el territorio de Venezuela, pese a que alcanzaron magnitudes similares.
La sismóloga Viviana Dionisio explicó a la agencia de noticias EFE que el movimiento telúrico, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, en límites con los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca, fue un sismo de profundidad intermedia, razón por la que sus efectos se sintieron en una extensa zona del país sudamericano.
“Fue un sismo tectónico asociado principalmente a un mecanismo de subducción”, señaló la científica especialista en sismología, la rama de la geofísica encargada de estudiar los terremotos y la propagación de ondas elásticas, quien explicó que el territorio de Colombia está asentado sobre la placa Sudamericana, en el océano Atlántico.
Frente a este escenario, según Viviana Dionisio, el fenómeno de subducción ocurre cuando la placa de Nazca, en el océano Pacífico, se introduce debajo de la placa Sudamericana, lo que provoca una acumulación de energía en el contacto entre ambas y puede ocasionar sismos, como los registrados en el Cinturón de Fuego del Pacífico.










