Donald Trump, presidente de los Estados UnidosDonald Trump conoce las desmedidas exigencias del régimen chiíta para abrir Ormuz, y su réplica a corto plazo será una batería de sanciones comerciales para deteriorar aún mas la economía de Irán.El presidente de Estados Unidos maneja información reservada que asegura que hay desabastecimiento en Irán, que la inflación castiga los ingresos medios y que no hay acceso a divisas para mantener estable la logística militar. “No tienen dinero: su país está “hecho pedazos”. Todo lo que tienen son NOTICIAS FALSAS y una INFLACIÓN DEL 300%, ¡y empeorando!Irán es todo palabras y ninguna acción, el matón de Medio Oriente ya no lo es. ¡Alabado sea Alá!“, posteó Trump en Truth Social. PUBLICIDADEn este contexto, Trump pretende apretar el lazo económico para forzar una nueva ronda de negociaciones indirectas entre representantes de Pakistan, Egipto y Qatar con enviados de la Guardia Revolucionaria y Mojtaba Khamenei, líder religioso de Irán. General Mohsen Rezaee, representante del líder religioso Mojtaba Khamenei en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán“El mensaje de Irán es claro: el Estrecho de Ormuz no reabrirá hasta que Estados Unidos termine la guerra y el bloqueo, libere los activos congelados de Irán y acepte un alto el fuego en toda la región, incluso en el Líbano y Gaza. Hasta que se cumplan todas las condiciones, el estrecho permanecerá cerrado”, advirtió el general Mohsen Rezaee, representante del líder religioso Mojtaba Khamenei en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. PUBLICIDADEl posteo de Rezaee en X, que es la posición oficial de la Guardia Revolucionaria, coloca en una posición compleja a Trump. Significa que a Irán no le importa las futuras sanciones comerciales, y que insiste con su ultimátum contra Estados Unidos.Las exigencias del régimen chiíta son rechazadas por Trump.El líder republicano no levantará el bloqueo desplegado en la boca de Ormuz, sólo descongelará fondos iraníes si hay un acuerdo general, y nunca permitirá que Hamas en Gaza y Hezbollah en Líbano mantengan sus estructuras militares para avanzar sobre Israel. Benjamín Netanyahu, premier israelí, Donald Trump y JD. Vance, vicepresidente de Estados Unidos, en la Casa BlancaLos países de la Liga Árabe -Qatar, Emiratos, Jordania, Bahrein y Arabia Saudita- plantearon a Trump que una nueva ofensiva contra Irán complicará la situación en Medio Oriente y tendrá escasos resultados en Ormuz.PUBLICIDADJD Vance -vicepresidente de los Estados Unidos-, Steve Witkoff -enviado especial a Medio Oriente- y Jared Kushner -yerno de Trump- coinciden con la posición de la Liga Árabe y mantienen los canales abiertos con Teherán. Benjamín Netanyahu -premier de Israel-, Marco Rubio -secretario de Estado- y Pete Hegseth -secretario de Guerra- consideran que ahora serán poco efectivas las sanciones económicas, frente a la consolidación del poder interno de la Guardia Revolucionaria de Irán.Netanyahu y Rubio conocen la lógica política del régimen chiíta y asumen que prestan poca atención a los costos sociales de una economía doméstica en ruinas. La Guardia Revolucionaria reprime sin límites morales, y a principios de 2026 ejecutó a más de 50.000 iraníes en las calles de Teherán.PUBLICIDADTrump cavila acerca de los posibles resultados en las elecciones de medio término, y no quiere que la suba constante del barril del petróleo impacte en la economía cotidiana en Estados Unidos. Entonces, el presidente republicano presionará a Irán sólo con sanciones económicas, y apuesta a un proceso de negociación que no signifique un incremento de la inflación en los meses previos a los comicios del 3 de noviembre. El paquete de sanciones es diseñado por Scott Bessent -secretario del Tesoro-, y aun no se confirmó en la Casa Blanca cuando será anunciado oficialmente. Instalación nuclear de Irán en la ciudad de Isfahan, adonde estarían escondidas las reservas de uranio enriquecido que permitiría al régimen chiíta construir 9 bombas atómicasLa estrategia de Trump es distinta respecto al proyecto nuclear de Irán. El presidente de Estados Unidos no descarta utilizar la vía militar para terminar con la capacidad atómica de los ayatollahs, si el líder religioso Khamenei y la Guardia Revolucionaria no entregan el uranio enriquecido que esconden -supuestamente- en la ciudad de Isfahan. PUBLICIDADPero esa estrategia frente a las intenciones nucleares de Irán aparece -por ahora- en una segunda etapa. Trump privilegia la apertura de Ormuz, y a continuación se concentraría en desmantelar la iniciativa atómica chiíta, que preocupa por igual a Estados Unidos, Europa, Israel y la Liga Árabe.