CHICAGO (AP) — Comenzó como una promoción limitada para una noche temática especial. Luego, los Medias Blancas de Chicago recibieron comentarios de sus aficionados.Todo el mundo quería una gorra con temática de papa.“Cuando las cosas se vuelven una locura... ahí es cuando se pone realmente divertido”, manifestó Brooks Boyer, director de ingresos y marketing de Chicago.La diversión es el tema general cuando se trata de obsequios en los estadios, y el negocio ha ido bien en los parques de las Grandes Ligas este año.Una variedad de promociones creativas —desde los Mets de Nueva York repartiendo gafas falsas y bigotes para una Noche de Disfraz de Bobby Valentine hasta los Rangers de Texas regalando una camiseta de Nolan Ryan con el labio ensangrentado— ha desempeñado al menos un pequeño papel en una asistencia promedio en toda la MLB de 29.618 hasta los juegos del martes, la cifra más alta para una temporada completa desde 2017.
Los muñecos cabezones siguen siendo populares —como el muñeco cabezón de Brandon Nimmo montando un toro en Texas, o el muñeco cabezón de Nick Kurtz “Big Amish” batiendo mantequilla con los Atléticos—, pero no son solo esas figuras icónicas las que están atrayendo grandes multitudes. Los Cerveceros entregaron 25.000 juegos de dados para bar a aficionados de 21 años o más el sábado, y reunieron a 40.625 personas en American Family Field.El reloj de pitcheo y otras reglas innovadoras introducidas por la MLB en 2023 suelen recibir el crédito por impulsar el interés de los aficionados. Pero también queda claro, por las largas filas —y, en ocasiones, por los astronómicos precios de reventa en eBay—, lo que un obsequio ingenioso puede hacer por la venta de boletos.“Definitivamente creo que en toda la liga ha habido un aumento en la demanda y el deseo, e incluso la necesidad, de hacer cosas que se salgan de lo convencional”, comentó Meagan Hermosillo, directora de marketing y promociones de los Diamondbacks de Arizona. “Para nosotros, realmente no podemos hacer un muñeco cabezón estándar ni nada estándar. Tiene que tener algún factor único si queremos que marque la diferencia”.









