LIMA (AP) — Una empresa de transporte público de Lima suspendió el miércoles sus actividades luego de que una de sus unidades fuera baleada tras una serie de ataques extorsivos ocurridos en medio del plan de seguridad desplegado por la presidenta Keiko Fujimori, que incluye la presencia de uniformados en algunos autobuses y sus terminales.El ataque contra el autobús de la empresa 41 —que recorre la capital de norte a sur por más de 50 kilómetros— fue el tercero del martes. Los delincuentes dispararon cuatro veces al vehículo cerca de la medianoche; el chofer esquivó los tiros, pero los criminales dejaron un papel con un teléfono con código de Colombia para coordinar los pagos extorsivos y advirtiendo a los transportistas que si salían a trabajar el miércoles iban a morir.“Mañana chofer que sale, chofer que se va”, se lee en el papel dejado en la puerta del bus y que fue difundido por canales de televisión locales. La policía confirmó a la prensa que la empresa sufría extorsiones. Desde 2025 los buses de esa empresa han recibido tiros en dos ocasiones y luego mensajes extorsivos.

La extorsión es el delito que más afecta a los peruanos y los más perjudicados son los transportistas, quienes son asesinados si no pagan a los delincuentes. En 2025 unos 239 transportistas fueron asesinados en Perú, según el observatorio del crimen y la violencia. En un segundo ataque, un chofer de un minibús quedó herido en una vía de 13 kilómetros que conecta el puerto del Callao y la capital luego de que su vehículo recibió cuatro tiros. En el tercer ataque otro bus que conecta el este de Lima con el Callao acabó con los vidrios rotos por cuatro hombres que exigían pagos.