Cuidar el cerebro no consiste solo en resolver crucigramas, hacer sudokus o memorizar información. Para el neurólogo Álvaro Pascual, la salud cerebral depende de una combinación de hábitos y experiencias que ayudan a mantener la memoria, el aprendizaje y la capacidad de responder ante situaciones nuevas.Durante una entrevista con Aprendemos Juntos BBVA, el especialista resumió su visión con una frase: “Hay tres patas esenciales para cuidar nuestro cerebro: dormir adecuadamente, tener retos nuevos, pero sobre todo, no sentirnos solos”.El descanso ocupa uno de esos lugares centrales. Dormir de forma adecuada es importante para el funcionamiento del cerebro y participa en procesos relacionados con la consolidación de los recuerdos y los conocimientos adquiridos durante el día. La falta de sueño, por el contrario, puede afectar la atención, la memoria y la concentración.Los nuevos desafíos y el valor de los vínculos socialesEl segundo aspecto consiste en enfrentarse a experiencias que obliguen al cerebro a salir de las actividades habituales, según informó El Confidencial. Aprender un idioma, comenzar a tocar un instrumento o incorporar conocimientos nuevos son algunas de las opciones que pueden estimular la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para reorganizar sus conexiones.La clave no está en repetir de forma automática una actividad que ya se domina, sino en mantener la capacidad de aprender. Por eso, Pascual pone el foco en los nuevos retos y no en una única actividad considerada como una solución para conservar la salud cerebral.Sin embargo, el especialista coloca un elemento por encima de los demás: evitar la soledad. Mantener vínculos sociales de calidad y sentirse acompañado forman parte de una vida saludable para el cerebro. Las relaciones con otras personas también aportan motivación y pueden ayudar a enfrentar mejor las dificultades.Para Pascual, además, un cerebro sano no se define únicamente por la capacidad de recordar información o procesarla con rapidez. También debe conservar la capacidad de adaptarse a los cambios, responder ante situaciones inesperadas y encontrar soluciones frente a problemas nuevos.La salud cerebral, por lo tanto, no depende de una fórmula única ni de un ejercicio específico. Dormir adecuadamente, mantener la curiosidad, asumir nuevos desafíos y cuidar las relaciones personales forman parte de una estrategia más amplia para conservar las capacidades del cerebro durante las distintas etapas de la vida.
Álvaro Pascual, neurólogo: “Hay tres patas esenciales para cuidar nuestro cerebro: dormir adecuadamente, tener retos nuevos, pero sobre todo, no sentirnos solos”
El especialista destaca los vínculos sociales como elementos centrales para conservar la salud cerebral.







