Publicidad12 de agosto, 2026 - 10h30El terremoto que el lunes pasado sacudió a Colombia, cuyo epicentro se reportó a 12 kilómetros de San José del Palmar y a 103 kilómetros de profundidad, recordó a los cafeteros la tragedia de Armenia ocurrida hace 27 años, en 1999.En enero de ese año, 1.185 personas fallecieron y más de 21.000 viviendas resultaron destruidas en la región tras un sismo de magnitud 6,1. Y aunque el reciente evento telúrico fue de mayor magnitud, el impacto fue menor en esa ciudad. “Cuando estábamos perdiendo las esperanzas, recibimos una llamada”: el rescate de Daniela Largo, la joven atrapada por 36 horas en Pereira tras el terremotoNo hubo fallecidos y las autoridades locales registraron 130 heridos y 64 edificaciones afectadas. Esta diferencia de los efectos obtenidos en ambos temblores se deberían a una combinación de profundidad, ubicación y mejoras en la construcción, de acuerdo a expertos entrevistados por Infobae. PublicidadFlover Rodríguez Portillo, geólogo y director de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía, destacó al portal que “el de 1999, aunque liberó menos energía, fue mucho más superficial y ocurrió muy cerca de Armenia, por lo que la intensidad del movimiento y sus efectos en la ciudad fueron devastadores”.Mientras que el temblor reciente, sostuvo el especialista, “liberó mucha más energía en su fuente, pero ocurrió a mayor profundidad y distancia. Por eso Armenia pudo sentirlo fuertemente sin experimentar necesariamente la misma intensidad ni el mismo nivel de daño”.Rodríguez cree que la ciudad incorporó aprendizajes importantes desde 1999, aunque aclaró: “Todavía es temprano para atribuir las menores afectaciones de hoy exclusivamente a esas mejoras”. Considera que hay que esperar a las evaluaciones de las edificaciones y los sectores afectados.PublicidadPublicidadEntre los escombros, Antonio: el perro que se convirtió en símbolo de esperanza en CaliAgrega que, si las evaluaciones confirman que Armenia tuvo un buen desempeño frente al reciente terremoto, “sí tendremos una oportunidad extraordinaria para estudiar qué funcionó: las normas, la reconstrucción posterior a 1999, el conocimiento de los suelos, el reforzamiento de edificaciones, la preparación institucional y la cultura sísmica de una población que conserva una memoria muy fuerte de aquel desastre”.Federico Núñez, profesor de Ingeniería Civil en la Universidad Javeriana, señaló a Infobae que una de las principales lecciones del sismo de 1999 fue la vulnerabilidad de las viviendas antiguas.Tras el terremoto de hace 27 años, la reconstrucción de Armenia se hizo con normas sismo resistentes, indicó al diario regional Vanguardia Juan Francisco Correal, experto en ingeniería estructural y diseño sismorresistente de la Universidad de los Andes, quien cree que por el seguimiento de esos lineamientos ayudaría a explicar por qué los daños fueron menores en el reciente sismo.Rescatistas trabajan sin descanso para hallar sobrevivientes del terremoto en ColombiaEl especialista recordó al medio colombiano que la cultura sismorresistente nació en Popayán tras el terremoto registrado en 1983, el cual -alegó- impulsó las primeras normas de construcción segura del país.A eso, acotó, se sumaron otras disposiciones. Armenia, destacó Correal a Vanguardia, fue una de las primeras ciudades en Colombia que avanzaron en estudios de microzonificación sísmica, que determinan cómo responde el suelo en cada zona y las cimentaciones que se requieren.“Los terremotos no se pueden evitar, pero las tragedias no tienen por qué repetirse con la misma dimensión. La memoria del desastre, cuando se convierte en conocimiento geológico, mejores construcciones, ordenamiento territorial y preparación ciudadana, salva vidas”, apuntó Rodríguez. (I)Publicidad
Ciudad colombiana se reconstruyó tras sismo hace 27 años y ahora no registra fallecidos por nuevo terremoto
El temblor reciente “liberó mucha más energía en su fuente, pero ocurrió a mayor profundidad y distancia”, explicó un geólogo.











