La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el intento del presidente estadounidense Donald Trump de reformar la política de vacunación infantil en Estados Unidos va en contra de “décadas de evidencia científica”.
Trump firmó el lunes una orden ejecutiva en la que pide espaciar la administración de vacunas a los niños.
Al presentar el texto, el magnate estadounidense mencionó en varias ocasiones un supuesto vínculo entre las inmunizaciones y el autismo, pese a la falta de evidencia científica al respecto.
Su secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., conocido por su oposición a las vacunas, ha defendido durante años una teoría desacreditada que vincula la vacuna contra la rubéola con el autismo.
Sin embargo, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, insistió en que “la ciencia es inequívoca”.










