La metáfora era perfecta. Pasadas tres horas y media del cierre de las urnas este martes, cada uno de los candidatos tenía el 39,9% de votos, con una diferencia de votos de menos de 200 papeletas. Finalmente, el centrista David Crowly ha ganado las primarias demócratas para convertirse en gobernador de Wisconsin, imponiéndose a la socialista Francesca Hong. Pero lo ha hecho solo por 0,4 puntos porcentuales de diferencia, 39,8% frente a 39,4%. Este resultado tan ajustado muestra hasta qué punto la formación está dividida entre sus dos almas: la centrista y la progresista. A menos de tres meses de unas elecciones de medio mandato en la que los demócratas aspiran a hacerse con el Congreso y atar de pies y manos al republicano Donald Trump, aumentan las dudas sobre la futura dirección del partido. Como ya pasó la semana pasada en la primarias por el Senado de Míchigan, la carrera en Wisconsin este martes ha sido mucho más ajustada de los que anticipaban los sondeos. En Míchigan ganó por la mínima Abdul El-Sayed, el candidato del sector izquierdista. Tanto Míchigan como Wisconsin son Estados bisagra, de esos que suelen decidir las elecciones presidenciales. En Wisconsin debían elegir este martes a su candidato a gobernador para hacer frente a los republicanos en las elecciones del próximo 3 de noviembre. Y, aunque esté claro el nombre del vencedor, no lo está en absoluto cómo va a ganar un partido con dos discursos tan igualados en apoyos, y tan alejados ideológicamente. En los últimos días, la aspirante progresista había ocupado gran parte de los informativos de Estados Unidos por declaraciones polémicas que había hecho en el pasado. De algunas de ellas se ha distanciado. Los medios han rescatado opiniones que Hong había expresado en redes sociales en el pasado, como cortar la financiación (total o parcialmente) a la policía, abolir el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, más conocido como ICE, o por lanzar mensajes en contra de festividades como Acción de Gracias, San Valentín o el 4 de julio, día de la independencia de Estados Unidos. Muchos demócratas llevaban días advirtiendo de que una candidata como Hong tenía pocas posibilidades de vencer en noviembre en un Estado donde Trump ganó en 2024 por menos de 30.000 votos. Hong, de 37 años, es socialista. Es una diferencia respecto a El-Sayed, que se inscribe en el sector progresista del partido, pero no en la cada vez más poderosa formación de los Demócratas Socialistas de Estados Unidos o DSA. Esta antigua propietaria de un restaurante ha recibido muchos ataques después de que se conocieran mensajes como el que pedía en 2020 que se dejara de celebrar el día de Acción de Gracias, quizás la festividad más importante de Estados Unidos, para dejar de “celebrar el colonialismo”. Días después de una entrevista en la CNN en la que no dio una respuesta convincente a esta polémica, aseguró al diario Politico que no quería cancelar Acción de Gracias, y que de hecho era una de sus fiestas favoritas. “De hecho, me encanta”, aseguró al diario. Fran Hong tells me she’s “kind of a curmudgeon when it comes to holidays,” but that Thanksgiving is her favorite. Her preferred dish? Stuffing. https://t.co/l9MHkfiPLE— Irie Sentner (@iriesentner) August 5, 2026
Las primarias demócratas en Wisconsin muestran la división extrema del partido, con una estrecha victoria centrista
En Minnesota se impone la candidata izquierdista, que aspirará a un escaño de senadora en las elecciones de noviembre











