El Consejo de Ministros del Gobierno alemán, dirigido por el canciller Friedrich Merz, ha aprobado este miércoles el proyecto de ley de la “pensión de inicio temprano”, por el que todos los niños de Alemania recibirán a partir de los seis años, y hasta que cumplan los 18, un capital inicial de 10 euros al mes del Estado para la jubilación privada.
El Gobierno alemán está formado por la gran coalición, los democristianos de la CDU (más la CSU) y los socialdemócratas del SPD.
Alemania se encamina a reformar el sistema de pensiones, a partir de un informe de una comisión de expertos. Entre las medidas, destaca el aumento de la edad de acceso a la jubilación, hasta los 70 años, y la creación de una pensión de capitalización obligatoria, complementaria a la pensión pública, y a la que los trabajadores y empresas irán aportando progresivamente hasta el 2% del salario.
También anunció recientemente una batería de medidas en materia laboral, tributaria y de vivienda, como la eliminación de la posibilidad de que los trabajadores del país tramiten la baja laboral por teléfono cuando están enfermos. “Es una desventaja competitiva”, arguyó en su momento el canciller Merz.
La “pensión de inicio temprano” ya fue presentada en diciembre de 2025 en el marco de un proyecto de ley más amplio para reforzar el pilar privado del sistema de pensiones alemán, puede ser complementada con ingresos de los padres a una cuenta individual que pueden crear para sus hijos.













