El Ministerio de Exteriores ha repetido en las últimas semanas que entrar irregularmente en Ceuta o Melilla “no permite permanecer en España ni llegar a Europa” ante la posibilidad de que se repita un episodio como el que acabó con la vida de un centenar de personas ahogadas entre el 30 y el 31 de julio. “Hasta la última persona que ha entrado irregularmente en España vuelva a Marruecos”, insistió este martes el ministro José Manuel Albares.
“No arriesguen sus vidas, ni su futuro, ni su dinero, porque es una aventura abocada al fracaso. Quienes entren en Ceuta y Melilla van a ser devueltos. No podrán alcanzar la península, ni el continente europeo. Y no podrán quedarse indefinidamente en Ceuta y Melilla”, añadió. Desde el Ministerio también han recordado que el proceso de regularización extraordinaria no guarda relación alguna con estos hechos: solo se aplica a quienes ya vivían en España antes del 1 de enero de 2026. Quien cruzó el 30 de julio queda excluido.
En efecto, la ley recoge como norma general que las personas extranjeras que pretendan entrar irregularmente en el país interceptadas en la frontera o en sus inmediaciones serán devueltas. Pero tiene salvedades y se no puede expulsar a Marruecos “hasta la última persona que ha entrado irregularmente en España”.











