Madrid (EFE).- El 27 % de la población de entre 16 y 29 años se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social en España, es decir, más de dos millones de jóvenes. Además, la vivienda, la precariedad laboral y la incertidumbre económica siguen retrasando su emancipación y sus proyectos de vida, según vuelve a ponerse de manifiesto este miércoles, Día de la Juventud.

Es la radiografía que muestran diversos estudios sobre juventud, que, pese a recoger una mejora salarial en los últimos años, revelan que los avances laborales no se traducen en una mayor autonomía por las dificultades de acceso a la vivienda que desplaza la edad de emancipación más allá de los 30.

Los jóvenes también señalan que estas dificultades condicionan su participación en la vida pública e incluso admiten que aumenta la desconfianza institucional y la desafección hacia el sistema democrático.

Unos jóvenes se protegen del calor en un parque de Barcelona. EFE/ Alejandro García

«No es que la juventud no quiera participar, es que muchas veces no puede o ni siquiera se les plantea la posibilidad. Cuando tu día a día consiste en pensar cómo pagar el alquiler, encontrar un empleo que te permita vivir o decidir si puedes independizarte, queda mucho menos espacio para participar, organizarse y pensar en el futuro», explica Pilar Blasco, vicepresidenta del Consejo de la Juventud de España.