La celebración de las fiestas patronales seguía en Viguera en la madrugada del domingo cuando se derrumbó la medianera de un edificio de cuatro alturas declarado en ruinas hace unos meses, pero de cuyo peligro llevan años alertando los vecinos. Un derrumbe que llega tan solo un año y medio después del colapso del campanario de la iglesia, en febrero de 2025. En ambos casos no se han registrado daños personales, pero el vecindario denuncia que desde el Ayuntamiento “han ignorado por completo” sus quejas. “Nos hemos librado ya dos veces, a la tercera no creo que haya tanta suerte”, teme una vecina.
El derrumbe de este muro ocurrió hacia las 6.30 horas de la madrugada del domingo. Minutos antes, una joven que vive en la casa colindante había acudido a casa, mientras sus amigas le esperaban debajo. Justo al salir, empezó a caer el muro y la joven tuvo que correr. Con la polvareda que provocó el derrumbe, no podía ver a sus amigas por lo que temió que les hubiera pasado algo más grave, lo que le desencadenó un ataque de ansiedad por el que tuvo que ser atendida por una ambulancia. “Es una zona muy transitada, al lado de la plaza, todavía más en fiestas, pues pasan muchos jóvenes”, explica la vecina para describir la magnitud del peligro.











