Hubo un tiempo en el que Cine de barrio era mucho más que una película de sábado por la tarde. Durante más de tres décadas, el espacio de La 1 convirtió los clásicos del cine español en una cita televisiva para varias generaciones. Ahora, TVE ha decidido poner fin al formato, más de tres décadas después de su estreno.PublicidadEl programa abandona el primer canal de la pública y, aunque tiene previsto su regreso en septiembre a La 2, volverá sin plató, sin presentadora y sin tertulia. Un punto y aparte para una historia que comenzó en 1995 y que llegó a reunir frente al televisor a millones de espectadores.Por la puerta de atrásEl último programa pasó prácticamente de puntillas: Inés Ballester se limitó a despedirse con un: "Que disfrutéis de la película y hasta siempre. Adiós" antes de dar paso a Cateto a babor. Sin homenaje, sin visitas y sin una despedida a la altura de unos de los programas más reconocibles de la historia de la televisión en España.La decisión ha generado críticas entre quienes han considerado que un programa con semejante trayectoria merecía otro final. José Manuel Parada, creador y primer presentador del espacio, ha lamentado públicamente la forma en que se ha producido el final: "Era mi hijo, un hijo muy mimado". El periodista ha asegurado que le habría gustado poder despedirlo "de una forma bonita".La ausencia de una despedida formal resulta especialmente llamativa teniendo en cuenta que TVE celebró el pasado octubre el 30 aniversario del formato con un especial en el que reunió a algunos de sus rostros más emblemáticos, como Parada, Alaska e Inés Ballester.PublicidadDe relleno de verano a fenómenoCuando Cine de barrio se estrenó el 10 de julio de 1995, lo hizo como contenido "de relleno" veraniego, con emisión diaria en La 2 y con el fin de dar salida al enorme catálogo de cine español de los años cincuenta, sesenta y setenta que conservaba la cadena pública. En plena expansión de las televisiones privadas, aquellas películas —las comedias de Paco Martínez Soria, el landismo o el cine del franquismo— parecían pertenecer a otra época.Contra todo pronóstico, el programa encontró un filón en la nostalgia y en la memoria colectiva de varias generaciones y su éxito fue inmediato: apenas tres meses después de su estreno, en octubre de 1995, TVE lo trasladó a La 1 y lo convirtió en la cita por excelencia de los sábados por la tarde. La primera película de esta nueva etapa fue Nobleza baturra, con Imperio Argentina como invitada.Creado y presentado por José Manuel Parada, el programa llegó a registrar cuotas de pantalla muy elevadas, con películas de Paco Martínez Soria que se convirtieron en una garantía de audiencia: Abuelo Made in Spain fue uno de esos clásicos, vistos en simultáneo por 5.000.000 de espectadores y superando el 44% de share.PublicidadAdemás, el programa se apoyaba en un formato muy rentable: audiencia masiva y coste reducido, gracias al catálogo cinematográfico que la cadena ya poseía.Un plató convertido en memoriaCine de barrio acabó creando un universo propio, en parte, porque el cine era solo una parte de la función: el plató se convirtió en un lugar de encuentro con los protagonistas de aquellas películas.Sara Montiel, Manolo Escobar o Alfredo Landa pasaron por el programa, que fue recuperando a figuras que habían quedado fuera del circuito habitual. A su alrededor se fueron sumando elementos reconocibles: desde el piano en directo de Pablo Sebastián —conocido popularmente como el "pianista de Parada"—, hasta las entrevistas y tertulias que terminaron haciendo que el espacio fuera mucho más que la película que emitía cada semana.La fórmula sobrevivió también a la marcha de uno de sus pilares más importantes: Parada dejó Cine de barrio en 2004 y fue sustituido por Carmen Sevilla. Después llegaron Concha Velasco, que tomó el relevo en 2011, Alaska en 2020 e Inés Ballester, que regresó al frente del programa en 2023, después de haberlo presentado junto a Carmen Sevilla, una década antes.Incluso durante sus últimos años, el espacio siguió adaptándose a los cambios en la forma de abordar aquellos clásicos. En abril de 2025, RTVE empezó a introducir al inicio de algunas películas avisos para contextualizar actitudes machistas o sexistas presentes en las cintas y situarlas en el contexto social de la época en que fueron rodadas. La medida respondía a una recomendación de la Defensora de la Audiencia tras las quejas recibidas por algunos contenidos.Una televisión que ya no existeEl cierre de Cine de barrio también dice algo de la televisión que lo hizo posible. Cuando nació, TVE ya competía con las cadenas privadas, pero la televisión seguía organizándose alrededor de una programación lineal y de citas semanales.Tres décadas después, el espectador tiene cientos de películas disponibles bajo demanda y puede recuperar prácticamente cualquier título, sin esperar a que una cadena lo programe. Por eso, el recorrido del espacio resume bien la transformación que ha sufrido la tele y cómo ésta ha afectado a formatos como este.Lo que comenzó como un programa de tarde con una película y una presentación terminó convirtiéndose en un formato reconocible: el programa había dejado de ser un simple contenedor cinematográfico para convertirse en una especie de archivo televisivo de la memoria popular española. No es solo que desaparezca un programa de La 1, también desaparece una determinada manera de entender la televisión.PublicidadCine de barrio nació para rellenar una tarde de verano y terminó formando parte de la memoria televisiva de varias generaciones. En septiembre seguirá habiendo películas en La 2, pero sin plató, sin tertulia y sin presentadora: queda el cine, pero desaparece todo aquello que, durante tres décadas, se construyó alrededor de él.
'Cine de barrio' se despide de La 1: el último baile de un formato que marcó una época
El programa de TVE pone fin a una de las etapas más longevas de la televisión pública, tras 31 años en antena.







