NoticiaMientras los equipos de rescate intentan localizar sobrevivientes, el balance deja 190 fallecidos, 1.679 personas heridas y 222 desaparecidas.Edificaciones colapsadas por el terremoto de este lunes. Foto: Sergio Cárdenas / EL TIEMPOPERIODISTA JUDICIAL11.08.2026 22:01 Actualizado: 11.08.2026 22:01 PERIODISTA11.08.2026 22:01 Actualizado: 11.08.2026 22:01

Unas manos se alzan, los puños se cierran y, de inmediato, todos guardan silencio. Los carros alrededor se apagan. Las cadenas humanas observan. El ruido desaparece. Es la señal de que alguien escuchó una voz, percibió un movimiento o la más mínima señal de vida entre los escombros de lo que quedó del edificio Torres del Limonar, un conjunto de 40 apartamentos y cinco pisos ubicado en el barrio Capri de Cali que colapsó por el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó con fuerza a Colombia.A 209 kilómetros de Cali, la misma carrera contra el reloj se libraba entre los restos de una edificación en Pereira. Hasta allí llegó José Fernando Usma, coordinador de la Cruz Roja seccional Quindío, para sumarse a la búsqueda de las 239 personas reportadas bajo los escombros y ayudar a establecer el paradero de otras 180 que permanecían desaparecidas. Algunos estaban demasiado lejos para ser vistos y otros no podían responder a los llamados de los socorristas. Por eso, antes de remover partes de la estructura, los equipos comenzaron a trabajar con perros entrenados para detectar presencia humana.“Las personas que vieron colapsar este edificio presenciaron cómo otros quedaron atrapados. Hasta altas horas de la noche se escuchaban personas vivas. Hicimos búsqueda con caninos y luego se adelantaron patrones de búsqueda. Uno de los perros nos marcó un punto exacto, y posiblemente se encuentre allí una persona atrapada. Seguimos trabajando para poder establecer el contacto”, relató Usma.Edificaciones colapsadas por el terremoto de este lunes. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPOEl rescatista hace parte de los equipos que trabajan contra el tiempo para encontrar a las 260 personas que, según el reporte de Asocapitales conocido durante la tarde de ayer, permanecían atrapadas bajo estructuras colapsadas. Con cada hora que pasa, las operaciones cambian: se revisan puntos marcados por los canes, se retiran escombros por sectores y se intenta abrir espacios sin comprometer la estabilidad de lo que todavía permanece en pie.En cada una de las ciudades, la escena se repite alrededor de las estructuras colapsadas. Los rescatistas avanzan con palas, picos y sierras eléctricas para cortar materiales, retirar los escombros y abrir paso entre los restos de las edificaciones. El trabajo se hace por capas. Unos cortan, otros remueven y algunos ingresan por los espacios que se van abriendo entre concreto, ladrillos y estructuras metálicas. Cuando los perros marcan un punto o los equipos detectan indicios de una persona, las herramientas vuelven a concentrarse sobre unos cuantos metros.Edificaciones colapsadas por el terremoto de este lunes. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPOMientras las búsquedas avanzaban, los reportes oficiales comenzaron a mostrar la dimensión de lo ocurrido. Asocapitales entregó un balance nacional de 190 personas fallecidas, 1.679 heridas y 222 desaparecidas.El terremoto también dejó 1.136 viviendas destruidas y otras 8.357 averiadas. A la lista se sumaban 48 edificios colapsados y 807 centros educativos, 85 centros de salud y 377 centros comunitarios con algún tipo de afectación. Además, las autoridades contabilizaban 74 vías, 16 acueductos y la pista de un aeropuerto con daños.En Pereira, el presidente Abelardo De La Espriella anunció un paquete de medidas que busca reducir durante los próximos meses los gastos de los hogares afectados en Risaralda. “He dado instrucciones para que se decrete un alivio económico, para que se decrete un auxilio económico por tres meses. Es un respiro en esta tragedia. Todos los servicios públicos por tres meses para los risaraldenses”, dijo.Interior del hospital. Foto:Ana María AusechaA su vez, el Instituto de Medicina Legal informó, en su segundo boletín, que hasta la tarde de ayer había recibido 165 cuerpos procedentes de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca relacionados con el terremoto. De la cifra, 43 víctimas habían sido identificadas.En terreno, parte de la búsqueda depende de seis integrantes que avanzan sin cámaras ni herramientas para remover concreto. Urko, Nala2, Polo4, Perla4, Júpiter y Urbi recorren las estructuras junto a sus guías militares y se detienen allí donde encuentran un rastro que pueda orientar a los rescatistas. A ese componente se suman cinco pelotones de rescatistas, distribuidos entre las ciudades afectadas, y los organismos locales y nacionales que han llegado durante las últimas horas.La operación de búsqueda en Pereira movilizaba a 267 rescatistas, entre personal de la ciudad y equipos enviados desde otras regiones. Otros 79 estaban en camino para reforzar las labores. Para las personas que no podían regresar a sus viviendas fueron habilitados seis albergues: Ecoparque El Vergel, parque El Oso, coliseo Mayor, parque Olaya Herrera, Plaza de Ferias y estadio Mora Mora.En Cali, la Alcaldía reportaba al menos 44 estructuras colapsadas con personas en su interior. El alcalde Alejandro Eder solicitó equipos adicionales de Bogotá y Medellín, mientras los organismos de socorro de la ciudad concentraban personal en los sectores con reportes de personas atrapadas.Imágenes de los destrosos en Pereira. Foto:EFESeguridadLa presión sobre la red hospitalaria llevó a declarar la alerta roja en el sistema de salud. También se decretó el toque de queda, una decisión que no estuvo relacionada únicamente con los trabajos de emergencia. Horas después del terremoto comenzaron a recibirse reportes sobre personas que intentaban ingresar a comercios y edificaciones afectadas para sacar mercancías, enseres y pertenencias que habían quedado expuestas después de los colapsos y las evacuaciones, por esa razón, a la capital del Valle del Cauca llegaron 400 soldados del Ejército Nacional como refuerzo de la seguridad. Con ese despliegue, cerca de 1.000 militares quedaron distribuidos en 40 de los puntos afectados, de acuerdo con las decisiones adoptadas entre el Presidente, la cúpula militar y las autoridades departamentales y distritales.Carlos López y Sergio CárdenasEnviados especiales a Pereira