En la sequía informativa del verano, una entrevista de Aitor Esteban, líder del PNV, ha generado bastante revuelo en las redes sociales y a mí me pilló en Guipúzcoa disfrutando mis vacaciones. Uno de los titulares que dio es que el concierto económico vasco sería un buen modelo para replicar en el resto de regiones europeas. Por mi experiencia asesorando a políticos en muchos países del mundo, el problema no es que lo diga, es que cuando miras su cara, se lo cree. El País Vasco es una de las regiones con peor evolución económica de Europa desde 1960, cuando Franco, forzado por EEUU, abandonó el sistema de planificación económica y autarquía. Con el proteccionismo, el resto de españoles se veía obligado a comprar bienes industriales producidos principalmente en País Vasco y Cataluña, y ese fue el principal motor del desarrollo industrial vasco el siglo pasado. Luego llegó ETA, que asesinaba y extorsionaba principalmente a empresarios y expulsó buena parte de ese capital empresarial acumulado. Desde el año 2000, ETA fue perdiendo capacidad criminal. España es una democracia consolidada de la Unión Europea, hay libertad de mercado, o sea, no hay aranceles, estamos en el euro y todos competimos con el mismo tipo de interés para financiar la inversión empresarial y, además, gracias a la negociación del PNV con Aznar, el Gobierno vasco gestiona la sanidad y la educación y tiene más nivel de descentralización de gasto que una región alemana, que es un país federal. Analizaré la evolución económica del País Vasco desde entonces para saber si ellos pueden ser un referente para el resto de Europa, en un momento donde Europa sufre una grave crisis industrial, por la competencia china, y busca un nuevo modelo económico para progresar. En procesos de envejecimiento de una sociedad, analizar la evolución de la población es determinante para estimar el crecimiento potencial de una economía y su capacidad de progreso. El País Vasco siempre ha sido un gran atractor de población e importador de talento. La madre de Aitor Esteban nació en Soria, los abuelos del actual lendakari, en Burgos; y en mi pueblo, en Palencia, éramos un grupo de cinco amigos y tres de sus padres emigraron a Bilbao. TE PUEDE INTERESAR Opinión Hoy la estrella del Athletic es Nico Williams y nació en Pamplona en 2002, pero sus padres eran de Ghana. Puede parecer que el País Vasco sigue siendo un polo que atrae población, pero eso es realismo mágico. Desde el año 2000 hasta 2004, según la contabilidad regional del INE, la población en España aumentó 8,3 millones de personas y en el País Vasco solo 150.000 personas. Cuando yo era niño, recuerdo que desde Bilbao se miraba a Madrid con complejo de superioridad y por eso haré el análisis comparado con Madrid con datos objetivos y no discutibles para que se perciba mejor el profundo deterioro de la economía vasca. En Madrid, en ese mismo periodo, la población aumentó en 1,7 millones de personas, once veces más que en el País Vasco. En el año 2000, un madrileño tenía casi un 10% de renta por habitante superior a un vasco y esa diferencia se mantiene y lleva a errores de interpretación. La mayor empresa del País Vasco es la Seguridad Social y los pensionistas en España, también en el País Vasco, han aumentado más su renta disponible descontada la inflación que los trabajadores. La paradoja del modelo económico español desde el año 2000 es que progresan más los que cobran una prestación de la Seguridad Social que los que cotizan. Eso ayuda a explicar la grave crisis fiscal en la que nos encontramos, siendo uno de los países con mayor deuda pública sobre PIB del mundo. TE PUEDE INTERESAR Si analizamos la producción industrial, el País Vasco está sumido en una crisis industrial desde 2017 y especialmente desde la pandemia. La situación es similar a Alemania, con una gran diferencia: los políticos alemanes ya han asumido la crisis y están tomando medidas para salir de ella, mientras los políticos vascos, lejos de asumir la realidad, le siguen diciendo a sus votantes que son un modelo de éxito y replicable en el resto de Europa. Mientras la producción industrial en País Vasco y Alemania cae, en Madrid ha aumentado un 10% desde la pandemia. Cuando los vascos bajan a Madrid, tienen que pasar por Alcobendas, que es la tercera ciudad de España en facturación de empresas, por detrás de Madrid y Barcelona, y factura más con multinacionales que la propia Barcelona. Alcobendas tiene uno de los ecosistemas biotecnológicos de Europa, que se desarrolló gracias a la Universidad Autónoma, Severo Ochoa y Margarita Salas, y hoy es sede de las principales empresas farmacéuticas del mundo y es un gran polo de atracción de talento, ya que se pagan los mejores salarios de España allí. Y con esos salarios se pagan principalmente las pensiones, la sanidad y la educación en toda España, también en el País Vasco. El origen de los fueros es medieval, cuando Vizcaya formaba parte de Castilla. Luego, con las sucesivas guerras carlistas, fueron derivando a lo que son hoy y quedaron refrendados en la Constitución de 1978. Paradójicamente, la clave para que los vascos sigan manteniendo un elevado nivel de vida y de servicios públicos fue la Transición, aunque tanto el PNV como Bildu no se reconozcan como españoles. Después de la Constitución se negoció el cupo que el Gobierno vasco y sus diputaciones forales, que son las que recaudan los impuestos, debían pagar por los gastos generales del Estado. Este modelo está en la Constitución y es discutible, pero es legítimo. El problema es que el cupo se sigue negociando con nocturnidad y alevosía cuando los votos del PNV y Bildu son determinantes para aprobar presupuestos y leyes nacionales. Lo más sangrante es que la Seguridad Social y las pensiones están excluidas del cálculo del cupo. Las pensiones suponen un tercio del gasto público. Hasta 2008, el sistema de pensiones tenía superávit; incluso se generó una hucha, pero desde ese año el sistema es deficitario, es creciente, suma ya 60.000 millones de euros y explica desde 2008 el 40% de nuestra deuda pública. Ningún ciudadano vasco ha pagado ni un euro por el déficit de su sistema de pensiones, ni ha asumido ni un euro de deuda pública gracias al concierto. En España todos somos iguales, pero unos más iguales que otros. TE PUEDE INTERESAR El problema es que el País Vasco tiene el mayor déficit del sistema de pensiones, tanto en euros como especialmente en euros por habitante, de España. Los últimos datos de la Seguridad Social por CCAA son de 2024, o sea, que la situación ya será peor de lo que voy a contar. El ratio de suficiencia del sistema de pensiones en España es de 2,5 cotizantes por pensionista. Solo Madrid y Baleares tienen más de 2,5 y por ello son contribuyentes netos al sistema. País Vasco tuvo un déficit de 4.000 millones. La causa es que su ratio es de 1,5 cotizantes por pensionista y que sus pensionistas tienen pensiones más altas cada año en relación a los nuevos salarios que cobran los jóvenes. Si un extraterrestre leyera este artículo y le preguntaras quién cree que disfruta de mejor calidad de servicios públicos, diría claramente un madrileño, pero se equivocaría. Gracias al concierto y a la habilidad del PNV para negociar en Madrid, un vasco recibe 2.200 euros en gasto sanitario por habitante, un madrileño 1.400 euros, un tercio menos, según la AIReF. El PNV se ha aprovechado de ello y el partido tiene un patrimonio que ya quisieran la mayoría de empresas españolas. Por mantener a Sánchez en la Moncloa se han llevado de regalo, al menos que sepamos, una mansión en los Campos Elíseos de París que compró Franco para que la policía vigilara a los exiliados políticos durante la dictadura. Espero que, tras leer este artículo, se entienda por qué Artur Mas exigió un concierto para Cataluña como el País Vasco y por qué Oriol Junqueras se lo exigió de nuevo y con éxito a Pedro Sánchez para ser investido en 2023. Si ese modelo se replica en Cataluña, España tendría una grave crisis fiscal y no podría devolver su deuda pública, que es lo que sucedía durante el periodo de las guerras carlistas. Si Europa copiara ese modelo, dejaría de ser un mercado único, como sucedía en el siglo XX cuando en Europa hubo dos guerras mundiales.
El declive económico del País Vasco
El PNV propone replicar su concierto económico en toda Europa y la realidad es que bastaría replicarlo en Cataluña para que España tenga una grave crisis fiscal sin capacidad para devolver su deuda pública






