El País Vasco sigue perdiendo puntos en competitividad y eso es algo a lo que hay que poner freno, según advierte el doctorado en economía financiera Luis Ramón Arrieta, secretario de la Comisión Económica de la Universidad de Deusto y exdirectivo de BBVA.

-El pasado 8 de abril se cumplieron 50 años del atentado contra Ángel Berazadi, el primer empresario asesinado por ETA.

-El asesinato de Berazadi fue un punto de inflexión. El enorme deterioro causado por el terrorismo en la economía vasca comienza en 1976, porque desde su fundación en 1958, hasta 1976, perpetró cerca de 40 asesinatos. Pero a partir de esa fecha cometió más de 800. Y con este asesinato, se significa y elige también entre sus objetivos a empresarios y directivos.

Pero además, con el asesinato de Berazadi, ETA consiguió mejorar muchísimo su financiación, ya que recaudó mucho más. A partir de entonces mandaban la carta del mal llamado impuesto revolucionario adjuntando la fotocopia de la fotografía donde aparecía Berazadi con la pistola apuntando a su cabeza. Y eso, lógicamente, generó muchísimo más miedo.

-¿Cuánto dinero llegó a recaudar ETA mediante esta vía?