Las propuestas econ�micas del alcalde de Nueva York no han sido exitosas. Algunas de las medidas que incorpora no funcionan y sus presupuestos no cuadran.El entusiasmo de la correcci�n pol�tica cuando Zohran Mamdani gan� las elecciones municipales y asumi� el cargo como alcalde de Nueva York el pasado enero no tuvo l�mites. Sus antecedentes eran, en efecto, impecables. Musulm�n, integrante del ala m�s izquierdista del Partido Dem�crata, sus propuestas econ�micas replicaban el nirvana que prometen siempre los socialistas de todos los partidos. Sus fantasiosas medidas estrella eran congelar los precios de los alquileres, aumentar el gasto en guarder�as y autobuses gratuitos, e incluso crear supermercados municipales para abaratar los alimentos. Todo este para�so, naturalmente, se financiar�a crujiendo con impuestos solamente a una minor�a de multimillonarios y grandes empresas. Es decir, los mismos disparates que proponen en Espa�a Podemos, Sumar, PSOE, etc.Ret�rica melosa no le falta, desde luego. Anunci�: "Reemplazaremos la frialdad del cruel individualismo con la calidez del colectivismo". Se burl� The Wall Street Journal: "Casi consigue que el socialismo resulte atractivo, si usted ignora lo que ocurri� en el �ltimo siglo, que es lo que ha hecho �l".Los dem�cratas, como pr�cticamente toda la izquierda, insisten en que no se les puede calificar de comunistas, ni pueden ser juzgados por la cat�strofe criminal del llamado "socialismo real". No. Ellos son socialdem�cratas, y propugnan el intervencionismo del Estado porque es la ben�fica acci�n de la comunidad libre. El problema es que la ret�rica no anula la realidad. El intervencionismo crea problemas al intentar resolverlos. Uno cl�sico, que afecta a Nueva York como a tantas otras ciudades, es que el control de los alquileres (�sorpresa!) arruina las viviendas que ya existen y reduce la oferta de las nuevas. Pero los socialistas de todos los partidos siguen ech�ndole la culpa al mercado libre y recomendando fijar los precios de las cosas mediante la coacci�n legal.Otro cl�sico, como hemos apuntado, es la ficci�n socialista de que el para�so puede ser alcanzado expropiando solo a los ricos, a "una minor�a de usurpadores", como escribi� Marx en El Capital. Nunca ha sido verdad. Tampoco en Nueva York.Zohran Mamdani propone, como era de esperar, subirles los impuestos a los ricos, algo que, como critic� The Economist, est� mal y adem�s no funciona. El argumento de que los ricos no pagan lo que les corresponde no se sostiene, "y crujirlos fiscalmente no aumenta la recaudaci�n y, en cambio, provoca da�os econ�micos reales". Una y otra vez se comprueba lo obvio, a saber, los Estados hoy son tan grandes que es imposible financiarlos quit�ndoles el dinero solo a los ricos. Al final, siempre termina pagando el ciudadano corriente. Concluy� la revista brit�nica: "Imitar a Robin Hood y sus alegres compa�eros puede ser tentador. Pero es una trampa". Las cuentas, simplemente, no salen.Tampoco le salen al alcalde neoyorquino, que tard� poco en reconocer que su presupuesto est� desequilibrado. Ironiz� la revista sat�rica The Babylon Bee: "Es la primera vez en la historia que un socialista se queda sin dinero".Aparte del manido recurso de echarle la culpa a las administraciones municipales anteriores, Mamdani insisti� en que sus presupuestos son austeros. No era verdad, como editorializ� The Journal: "El presupuesto es de 127.000 millones de d�lares. Solo de la ciudad. Supera en 10.000 millones el de Florida, a pesar de que la poblaci�n de Nueva York apenas llega al 40 % de la del Sunshine State". El d�ficit, como suele suceder, no se debe a la falta de ingresos. La ciudad de Nueva York recauda cada vez m�s, pero el gasto p�blico siempre crece m�s, y el d�ficit perdura y se incrementa.Hablando de cuentas, hay una cuenta que s� parece estar cambiando, en Estados Unidos y en muchos otros pa�ses del mundo: la que hacen los ciudadanos, ponderando el balance de sus relaciones con las Administraciones P�blicas. Todo sugiere que esa contabilidad refleja una paciencia que se agota, y que cada vez m�s ciudadanos van comprendiendo que a ellos tampoco les salen a cuenta los Mamdani de turno.
Las cuentas de Mamdani
El entusiasmo de la correcci�n pol�tica cuando Zohran Mamdani gan� las elecciones municipales y asumi� el cargo como alcalde de Nueva York el pasado enero no tuvo l�mites. Sus...






