La cuarta paredReequilibrar el territorio es el gran reto de la pol�tica espa�ola para la pr�xima d�cada. No se trata solo de aliviar las zonas saturadas, sino de aprovechar el potencial de un territorio amplio y diversoPlaya de Benidorm, en Alicante.EFEActualizado Martes,
agosto
23:59Audio generado con IAEspa�a est� a punto de rebasar dos umbrales simb�licos: los 50 millones de residentes y los 100 millones de turistas. El mes pasado, el INE situ� la poblaci�n en 49,8 millones. La poblaci�n nacida en Espa�a disminuye, pero la de origen extranjero sigue creciendo. En turismo, el a�o pasado rozamos los 97 millones de visitantes y, entre enero y junio, llegaron casi un 5% m�s.Las consecuencias del aumento continuo de la poblaci�n, tanto estable como flotante, son evidentes: infraestructuras saturadas, aglomeraciones en los servicios y el transporte p�blico, y una escalada desaforada del precio de la vivienda all� donde todos queremos vivir. Pere Navarro, director general de Tr�fico, lo resumi� mejor que nadie el verano pasado: �Vivimos en un pa�s con 50 millones de habitantes y unas infraestructuras para 40 millones�.Y, sin embargo, esta noche millones de personas podr�n contemplar el eclipse en todo su esplendor desde algunas de las zonas m�s despobladas de Europa. Seg�n la Comisi�n Europea, Espa�a era en 2021 el pa�s de la UE con m�s cuadr�culas de un kil�metro cuadrado sin poblaci�n. Solo el 13% de esas cuadr�culas estaban habitadas. Es decir, cerca del 90% no ten�a poblaci�n residente. As� que en Espa�a caben muchas m�s almas. El problema no es cu�ntos llegan, sino d�nde se concentran: mientras unas pocas ciudades y costas revientan, buena parte del interior se apaga.Las discusiones sobre si necesitamos m�s o menos inmigrantes, m�s o menos turistas, son a menudo pretextos para eludir el gran problema que Espa�a arrastra desde hace d�cadas: los desequilibrios territoriales. No los desequilibrios identitarios que monopolizan el debate pol�tico, sino los de un pa�s que re�ne algunas de las zonas m�s codiciadas del planeta y otras donde ya no queda nadie.Reequilibrar el territorio es el gran reto de la pol�tica espa�ola para la pr�xima d�cada. No se trata solo de aliviar las zonas saturadas, sino de aprovechar el potencial de un territorio amplio y diverso. Necesitamos una versi�n contempor�nea de la conquista del Oeste: una conquista del interior que atraiga poblaci�n y actividad econ�mica desde las ciudades y las costas saturadas. Las herramientas del siglo XXI est�n a nuestro alcance: teletrabajo, incentivos, inversi�n y regulaci�n p�blica, adem�s de vivienda, transporte, conectividad y servicios all� donde hoy escasean. Pero falta, sobre todo, liderazgo pol�tico para convertirlo en un gran proyecto de pa�s.






