0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa tasa de paro juvenil repunta en todo el mundo, después de la mejora que registró tras la pandemia. Esta es la alerta que lanza la Organización Internacional del Trabajo en su informe sobre las tendencias del empleo juvenil en el 2026, con objeto de que los gobiernos presten una atención especial a este problema que afecta al futuro de muchas sociedades. Como principal novedad en dicho informe se culpa de ello al creciente desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Esta tecnología crea nuevas profesiones y aumenta la productividad pero, paralelamente, también automatiza muchas tareas sencillas, tanto administrativas como técnicas o analíticas, que hasta ahora constituían la puerta de entrada de los jóvenes a las empresas y que ahora se les cierra.Es evidente que la IA no es la única causa del aumento del paro juvenil en el mundo, porque las tensiones geopolíticas afectan también mucho. Pero el informe citado estima que más de un 6,1% de los puestos de trabajo ocupados por jóvenes de entre 15 y 29 años peligran por la aplicación de dicha tecnología. Esta proporción es más alta en los países europeos y en Estados Unidos (hasta cerca del 15%), donde se está produciendo un vaciado en las ocu­paciones de cualificación intermedia que normalmente constituyen el camino de entrada de los jóvenes al mercado laboral.Aunque la OIT no entra en el detalle de países, en España la tasa de paro juvenil (24,54%) dobla esa tasa media mundial (12,4%), pese a la paradoja de que se registra un proceso de intensa creación de empleo. Pero los jóvenes siguen siendo los más castigados en el mercado laboral. Hay que valorar que la tasa de paro juvenil de España se haya reducido a la mitad en los últimos trece años, ya que en el 2013 estaba en el 56%. Pero hay que reconocer que es grave que uno de cada cuatro jóvenes españoles no encuentre trabajo. Este hecho hipoteca el futuro de toda una generación.La Organización Internacional del Trabajo alerta de un repunte del paro entre los jóvenesLa tasa de paro juvenil, sin embargo, no representa el porcentaje de todos los jóvenes que están desempleados, sino únicamente de aquellos que forman parte de la población activa. En este sentido, para la OIT, además del paro juvenil registrado, hay otro dato preocupante. Se trata de los jóvenes que ni estudian ni trabajan, los mal llamados ninis . En el mundo se encuentran en esta situación cerca de 260 millones de jóvenes, que suponen alrededor del 20% del total. En España la cifra de jóvenes en esta categoría también se ha reducido considerablemente en los últimos años, aunque se calcula que aún hay unos 900.000 jóvenes (10%) en esa situación. Tanto en el conjunto del mundo como en España eso constituye una bolsa gigantesca de exclusión laboral y educativa que puede condicionar la trayectoria vital y profesional de esos jóvenes y constituir un factor de inestabilidad social. En este ámbito también hay una gran brecha de género, ya que la tasa de inactividad femenina es más del doble que la de los hombres.Las soluciones para hacer frente a la falta de empleo juvenil son tan conocidas como difíciles de implementar. La OIT apunta en una dirección clara: mejorar la conexión entre educación y el mercado laboral; impulsar la formación profesional y el aprendizaje en las empresas hacia la transformación tecnológica; facilitar la adquisición de una primera experiencia laboral; orientar la formación hacia los sectores que generarán empleo; promover actividades de mayor productividad y, sobre todo, conseguir que el crecimiento económico se traduzca en trabajo cada vez más cualificado.Es evidente que, en España, los jóvenes, además de trabajo adecuado a su cualificación, necesitan facilidades de acceso a la vivienda. Los precios de los pisos son muy altos, hay una carencia, y los salarios de los jóvenes son bajos. Como es bien sabido, el problema juvenil no termina cuando se consigue un contrato. Los jóvenes necesitan la posibilidad de tener un salario suficiente y una vivienda accesible para poder emanciparse y desarrollar así un proyecto vital independiente.Los gobiernos deben buscar soluciones para evitar la ruptura de la cohesión socialEl mensaje del informe de la OIT nos lleva a concluir que el mundo –y por supuesto España– no afronta solamente un problema de desempleo juvenil, sino una creciente dificultad para garantizar una transición razonable entre la educación de los jóvenes y la vida adulta. Si no se facilita la integración de la juventud en el mercado laboral y en la sociedad, el coste deja de ser únicamente económico: afecta a la emancipación tardía, a la vida familiar, la natalidad, la cohesión social, la confianza en las instituciones y a las expectativas de toda una generación que pueden verse frustradas. Los gobiernos y la sociedad harán bien en atender la alerta lanzada por la OIT en su informe.