Washington (EFE).- La maniobra secreta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para cambiar de avión en Turquía ante una posible amenaza de Irán generó este martes polémica, ya que dejó a parte de su equipo y a la prensa que lo acompañaba a bordo de un aparato que, sin saberlo, sirvió de señuelo y pudo haber sido objeto de un ataque.

El plan, revelado el lunes por la noche por el diario The Washington Post, ha provocado incredulidad entre algunos periodistas, que consideran que la operación puso en grave riesgo a la prensa que viajaba con el mandatario, mientras que los defensores de la medida aplauden al Servicio Secreto por haber protegido al presidente.

Los hechos ocurrieron el pasado 8 de julio, al término de la cumbre de la OTAN en Ankara, cuando Trump abordó ante las cámaras el Air Force One para dirigirse al Reino Unido, aunque minutos después agentes del Servicio Secreto lo sacaron del avión por el lado opuesto, oculto en un camión de catering, y lo trasladaron discretamente a otra aeronave con el mismo destino.

Fotografía de archivo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. EFE/EPA/Jim Lo Scalzo

En el Air Force One se quedaron parte del equipo de la Casa Blanca y los periodistas que acompañaban al mandatario, que desconocían tanto que Trump ya no estaba a bordo como que su avión podía ser utilizado como señuelo ante un eventual ataque iraní, en un contexto de renovada tensión entre Washington y Teherán.