La implementación del nuevo impuesto a las segundas viviendas de lujo en Nueva York sufrió un inesperado freno. Un juez de Staten Island ordenó suspender temporalmente las acciones relacionadas con el gravamen impulsado por la administración del alcalde Zohran Mamdani, después de que varios propietarios presentaran una demanda contra la forma en que la ciudad puso en marcha la medida.MIRA TAMBIÉN: Según el diario New York Times, la decisión del juez de la Corte Suprema de Staten Island, Wayne Ozzi, estará vigente al menos hasta una audiencia programada para el 31 de agosto. Mientras tanto, el Departamento de Finanzas de Nueva York no podrá continuar actuando sobre los avisos enviados a miles de propietarios ni utilizar la información publicada previamente para avanzar con el cobro.¿A quién afecta el nuevo impuesto?El gravamen está dirigido a determinadas propiedades que no son la residencia principal de sus propietarios. La normativa aprobada por el estado contempla viviendas de una a tres familias con un valor de al menos $5 millones, así como condominios y cooperativas valorados en $1 millón o más, siempre que se encuentren desocupados y no sean la residencia principal.Según el New York Post, el problema surgió cuando la ciudad comenzó a identificar a posibles contribuyentes. Primero publicó una base de datos con unos 900,000 propietarios que podrían estar afectados, aunque muchos de esos inmuebles aparentemente no cumplían con las condiciones establecidas por la ley. Posteriormente, el Departamento de Finanzas envió alrededor de 17,000 notificaciones a propietarios para advertirles que podrían tener que pagar el impuesto si no solicitaban una exención.La situación provocó reclamos y terminó en los tribunales. Tres propietarios sostuvieron que habían sido incluidos de manera equivocada, incluso en casos donde las viviendas señaladas eran sus residencias habituales. La demanda afirmó que el proceso generó una gran confusión y que la administración municipal trasladó a los propietarios la responsabilidad de demostrar que sus viviendas no debían estar sujetas al impuesto.Tres propietarios demandaron a la administración de Zohran Mamdani y argumentaron que el proceso generó confusión y trasladó injustamente la responsabilidad a los ciudadanos. (Foto por MICHAEL M. SANTIAGO / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / GETTY IMAGES VIA AFP) Mamdani promete defender el impuestoLa administración del alcalde reaccionó rápidamente al fallo y anunció que buscará revertir la suspensión. Matt Rauschenbach, portavoz de Mamdani, defendió tanto el gravamen como la capacidad de la ciudad para aplicarlo.“Estamos en desacuerdo con la decisión de hoy, pero confiamos tanto en el recargo a las viviendas pied-à-terre como en la capacidad de la ciudad para implementarlo de manera justa y eficaz”, declaró Rauschenbach.El portavoz agregó: “Este recargo pide a quienes poseen segundas viviendas valoradas en $5 millones o más que aporten su parte justa a la ciudad de la que se benefician”. Asimismo, aseguró que el Departamento Legal de la ciudad apelaría inmediatamente la decisión y que Nueva York continuaría con la implementación del impuesto.La gobernadora Kathy Hochul, cuyo gobierno participó en la aprobación de la medida, también pidió cambios en el proceso. “No somos responsables de la implementación”, dijo Hochul a los periodistas durante un evento en El Bronx según el medio citado. “Esto es algo que hablamos con la ciudad de antemano. Depende del departamento de impuestos de la ciudad. Alentaremos al Ayuntamiento a intentar agilizar esto”.¿Qué ordenó exactamente el juez?El fallo de Ozzi obliga a la ciudad a retirar temporalmente de internet la lista de unos 900,000 propietarios y le impide tomar medidas basadas en esa información o en las notificaciones enviadas. La suspensión permanecerá en vigor, al menos, hasta la audiencia del 31 de agosto.La ciudad había informado al tribunal que ya había recibido 3,801 solicitudes de propietarios que cuestionaban la decisión inicial sobre si sus viviendas eran o no residencias principales. Los abogados municipales también señalaron que el número de apelaciones podría acercarse a 8,000 y advirtieron que detener el proceso podría retrasar la respuesta a los contribuyentes.Uno de los demandantes, Simon Hedley, dijo estar satisfecho con el resultado y reconoció que la ciudad respondió rápidamente después de que presentó sus documentos para demostrar su situación. “Entiendo que todavía es fin de mes, así que no queda mucho tiempo”, comentó sobre la audiencia del 31 de agosto. “Espero que puedan aprovechar la oportunidad para implementar esto de una manera un poco más fluida”.El abogado Randy Mastro, quien presentó la demanda y fue primer vicealcalde durante la administración de Eric Adams, también celebró la decisión judicial. “Estamos muy satisfechos con la decisión del juez, que ha reivindicado los derechos de cientos de miles de propietarios de viviendas de Nueva York que fueron sometidos a un proceso del que nunca deberían haber formado parte”, afirmó.