El Ranking Regional de Resiliencia Cibernética de SISAP ubicó a El Salvador en el quinto lugar con un índice de resiliencia cibernética del 41%. (Imagen Ilustrativa Infobae)El Ranking Regional de Resiliencia Cibernética de Sistemas Aplicativos (SISAP) ubica a El Salvador en el quinto lugar, con un índice de resiliencia cibernética del 41%. El país se posiciona detrás de República Dominicana (54%), Costa Rica (53%), Panamá (49%) y Colombia (48%), y por encima de Guatemala, Honduras y Nicaragua en la comparación regional.La firma advierte que la transformación digital sigue impulsando oportunidades para el desarrollo económico y la innovación en El Salvador, pero al mismo tiempo plantea nuevos desafíos en materia de ciberseguridad. El informe reconoce avances en la capacidad del país para prevenir, responder y recuperarse de incidentes cibernéticos, pero resalta que las amenazas evolucionan y que será necesario continuar con inversiones en talento, tecnologías de protección y modelos de gobernanza.PUBLICIDADUno de los puntos destacados del estudio es que la adopción de inteligencia artificial en la región avanza más rápido que el desarrollo de esquemas de gobernanza y seguridad. América Latina ya concentra el 14% de las visitas globales a soluciones de IA y se ubica en el tercer puesto mundial en descargas de aplicaciones de IA generativa. Según el AI Governance Index de Trustmarque citado por SISAP, el 78% de las organizaciones ya está incorporando IA, aunque solo el 6% cuenta con controles de seguridad adecuados. Además, el 19% no dispone de un responsable claro para la gobernanza de la IA y el 72% de los usuarios en empresas utiliza cuentas personales para acceder a estas herramientas.En El Salvador, la incorporación de nuevas tecnologías se traduce en un escenario de oportunidades y riesgos. La resiliencia cibernética se define por la capacidad del país para anticipar, gestionar y recuperarse de incidentes digitales, en un entorno donde la tecnología y la conectividad ganan protagonismo en todos los sectores.PUBLICIDADEl Salvador quedó detrás de República Dominicana, Costa Rica, Panamá y Colombia, y por encima de Guatemala, Honduras y Nicaragua en el ranking regional. (Imagen: SISAP)En términos sectoriales, la cuantificación del riesgo cibernético sitúa al gobierno, la manufactura, los servicios financieros, el comercio minorista y el sector de energía, petróleo y gas como los más expuestos. El sector gubernamental es el que presenta mayor impacto potencial en caso de ciberataque, con pérdidas estimadas en USD 167.8 millones (0,61% del PIB), seguido por manufactura (USD 156.3 millones) y servicios financieros (USD 111.9 millones). Estos cinco sectores concentran la mayor parte del riesgo económico potencial nacional.El gerente de servicios profesionales de SISAP, Estuardo Alegría, remarca que “contar con herramientas que permitan medir el impacto financiero de un incidente cibernético se convierte en un elemento clave para anticipar riesgos, priorizar inversiones y fortalecer la continuidad del negocio”.PUBLICIDADEl Salvador, según SISAP, enfrenta el reto de alinear la velocidad de la digitalización y la incorporación de inteligencia artificial con un desarrollo equivalente en gobernanza y preparación ante incidentes digitales. El ranking regional, liderado por República Dominicana, muestra que existen márgenes para avanzar en la resiliencia cibernética, especialmente en actividades estratégicas para la economía y la continuidad de los servicios esenciales.SISAP, Sistemas Aplicativos S.A., es una empresa originaria de Guatemala que opera en diez países de la región y cuenta con más de 40 años dedicada a servicios de tecnología y seguridad de la información. Entre sus recursos se incluyen laboratorios forenses y una academia de ciberseguridad, orientados a brindar soluciones para la protección de datos y la capacitación técnica de profesionales en Latinoamérica.PUBLICIDAD
El Salvador ocupa el quinto lugar en resiliencia cibernética regional, con un índice del 41%, según estudio
El informe sitúa al país por detrás de República Dominicana, Costa Rica, Panamá y Colombia, y señala que la digitalización abre espacio para el crecimiento, pero exige más inversión en talento, protección y gobernanza







