El Salvador es un país diferente al de hace tan solo diez años. El intenso descenso de la criminalidad en los últimos años está allanando el camino de una economía que empieza a despegar poco a poco. El incremento de la seguridad ha venido de la mano deun rápido aumento de la llegada de turistas y de una mayor inversión extranjera. Al mismo tiempo, las pequeñas y medianas empresas del país pueden planificar mejor su futuro sin el constante miedo a la extorsión que sufrían en el pasado. Aunque la economía muestra, todavía, leves signos de mejora (hay mucho recorrido), parece que ya es suficiente para que algunos indicadores clave como el de pobreza empiecen a mejorar. El último informe publicado por el Banco Mundial constante que la pobreza se ha reducido sobremanera y en todas sus dimensiones en El Salvador en los últimos años. Además, lanza unas previsiones que parecen optimista. Aunque es muy pronto para extraer conclusiones, todo hace indicar que el fuerte descenso de la criminalidad y los brotes verde en la economía podrían estar detrás de estos datos esperanzadores.Pese a todo, El Salvador sigue siendo una economía relativamente pobre dentro de América. La renta per cápita apenas supera los 6.000 dólares, frente a los 38.500 de España o los 90.000 dólares de EEUU. Como señala un indicador de la Reserva Federal de EEUU, aunque el PIB per cápita del El Salvador ha crecido con intensidad en los últimos años, parece no recortar la brecha con EEUU en los últimos 50 años. No obstante, con la puesta en práctica de medidas y leyes que han sido tildadas de abusivas y represivas por diferentes organismos internacionales, la criminalidad ha caído con intensidad, hasta presentar datos propios de un país avanzado con 1,9 homicidios por cada 100.000 habitantes.