DIYARBAKIR, Turquía (AP) — Los residentes de la región del sureste de Turquía, poblada mayoritariamente por kurdos, reaccionaron el martes con una mezcla de alivio, alegría e incertidumbre, después de que el Parlamento aprobara un indulto condicional para miles de rebeldes kurdos, ofreciéndoles una posible vía para integrarse a la vida normal en Turquía.Los legisladores votaron el lunes de forma abrumadora a favor de la legislación, que busca impulsar un esfuerzo de paz entre el Estado turco y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, o PKK, que libró una prolongada lucha insurgente antes de anunciar el año pasado que depondría las armas. Sin embargo, las medidas solo entrarán en vigor después de que las autoridades turcas verifiquen que el grupo se ha desarmado por completo.Los residentes de Diyarbakir, la principal ciudad de la región, manifestaron su esperanza de que la nueva ley traiga paz —y también prosperidad— a una zona que se ha quedado rezagada económicamente.
“De verdad me puse muy contento. Incluso aplaudí (el resultado) en mi propia casa”, comentó el jubilado Ali Akdogan, de 70 años. “La economía mejorará, pasarán cosas buenas, la gente empezará a hacer negocios”.“Creo que traerá paz”, continuó, al señalar que, desde el inicio del proceso de paz, no ha habido muertes relacionadas con el conflicto, en el que murieron miles de civiles, soldados y rebeldes durante más de cuatro décadas.






