Hace 25 años, Barbara fue a ver el eclipse total que tuvo lugar en su país, Alemania. Pero la ilusión y el esfuerzo quedaron en nada porque las nubes no les dejaron contemplar el fenómeno: “Fue frustrante e indignante”, recuerda. Ahora, Barbara y su marido han viajado desde Freiburg (Alemania) hasta Roquetes (Tarragona) para poder ver el eclipse solar total de este miércoles. Y esperan que la previsión no les vuelva a estropear los planes. “Esperamos que vaya bien, porque no hemos venido aquí a estar a 30 grados y pasar tanto calor para no ver nada”, explica acalorada mientras hace cola para participar este martes en una visita guiada al Observatorio del Ebro, ubicado en Roquetes. La inquietud y los nervios también se respiraban en este centro astronómico, que además carga con la responsabilidad de acoger a los miembros del Govern catalán, encabezados por el president Salvador Illa. “Estamos muy preocupados por las nubes. Las previsiones no son muy optimistas y tenemos dudas de si lo podremos ver”, admite Santi Marsal, responsable de comunicación del observatorio. De hecho, ya han previsto un plan b si las nubes impiden la visión: han instalado una pantalla que conectarán a otro observatorio de la península desde donde se vea correctamente. Desde el Servicio Meteorológico de Cataluña no son tan pesimistas con las previsiones. “Las condiciones son relativamente buenas, el día es bastante favorable para el eclipse, aunque no es perfecto porque se formarán nubes, pero serán poco abundantes”, resume Santi Segalà, jefe del área de predicción del Meteocat. Las previsiones apuntan a que en la franja de la totalidad en Cataluña —básicamente la mitad sur de la región— el día será soleado e incluso se han activado avisos por las altas temperaturas, que en la zona de Lleida podrían llegar a los 40 grados. A última hora de la tarde se podrían formar nubes bajas, típicas de esta época del año, básicamente en el sur y el litoral. Con todo, Segalà se muestra optimista de cara a la visibilidad del eclipse: “No se espera mucha nubosidad, así que es posible que el sol se tape solo a ratos. Además, como habrá que mirar hacia el oeste, es posible que las nubes no molesten, porque estarán más al litoral”.Meteocat asegura que durante todo el miércoles irán actualizando la situación a través de las redes sociales y de su web, y recomiendan a la gente que consulte la previsión para decidir el punto de observación.Actividades de divulgaciónA la espera de lo que pase con el tiempo, la maquinaria de preparación del eclipse no se detiene. Hace más de un año que los investigadores del Observatorio del Ebro se preparan para la ocasión. Saben que es su momento. Inaugurado en 1905, coincidiendo con el último eclipse solar total que se vio en la Península, ahora buscan que el nuevo fenómeno dé un nuevo impulso a estas instalaciones, que tradicionalmente viven en un segundo término en Cataluña, a la sombra de observatorios como el del Montsec o el Fabra. Esta semana el centro del Ebro vive un bullicio de actividad y visitas que no se recuerda. Visitas guiadas a las instalaciones, observaciones del Sol, talleres de fotografía o explicativos del fenómeno del eclipse componen un amplio catálogo de actividades organizadas para estos días previos, con un pleno de asistencia. Ana y sus hijos, Clara (nueve años) y Andreu (14), son tres de los participantes en el taller explicativo de cómo se produce un eclipse. Residentes en Barcelona e interesados en el fenómeno astronómico, hace tiempo que planearon la visita. “Tenemos unos amigos en Roquetes y ya les avisamos que este agosto vendríamos a su casa”, explica Ana. La hija no se muestra interesada en el evento, pero su hermano sí. “Me interesa porque es mucha casualidad que se produzca un eclipse, y también que se haga de noche cuando es de día”, comenta Andreu. La familia no tiene claro el punto de observación todavía, debido a la previsión de nubes. “Improvisaremos un poco, pero al final es igual si lo vemos o no, nos lo pasaremos bien igual”, remata la madre. Gemma y sus hijas Cris (cinco años) y Arlet (siete), vecinas de Barcelona, participan en otro taller, el de construcción de una nave espacial, ubicado en otro de los múltiples pabellones que forman el observatorio. Están pasando unos días en el Delta, pero verán el eclipse en Calafell porque no lograron reservar para la noche clave. La madre decidió reservar una de las actividades del observatorio para que sus hijas se interesaran por el eclipse. “Les he explicado que es una experiencia única en la vida, que aprovechen el momento histórico porque no lo volverán a ver”.
El Govern catalán verá el eclipse en un punto amenazado por las nubes: “Estamos muy preocupados”
Los responsables del Observatorio del Ebro, punto oficial de seguimiento, muestran su inquietud por la previsión de nubes durante el momento del fenómeno astronómico















