Durante la campaña del 2023, se discutió en el balotaje sobre qué era preferible si un loco o un mentiroso, es decir, alguien que cambia lo que piensa según le convenga para llegar al poder o alguien que no cambia nunca lo que piensa, así la realidad le diga lo opuesto y pueda perder el poder. En 2023 se votó al loco, a lo genuino, hoy hay dudas sobre si se hizo lo correcto, de hecho comenzaron a circular sondeos que volvieron a medir un hipotético enfrentamiento entre Massa y Milei. Una encuesta de Alaska y Tres Punto Zero planteó que si hoy se repitiera el balotaje presidencial de 2023, Massa sacaría el 53,7% de los votos frente al 46,3% del presidente, una diferencia superior a siete puntos. Milei, como todo outsider, perdió su aura disruptiva cuando entró al poder. Se volvió un político más, no puede decir que está en contra de la política. Miente como los otros, exagera como los otros y promete como los otros cosas que luego no cumple. Como outsider era interesante, como político profesional, como insider deja mucho que desear. En ese momento, Massa huele es el mejor momento para su reaparición y lo hace con todos los gestos y los vicios de la política tradicional, del mejor insider de todos.
Día 972: Massa y la revancha del insider
Tras el desgaste de Milei como outsider y las primeras encuestas que anticipan un escenario de revancha, Sergio Massa reaparece operando desde las sombras. Sin dogmas pero con pleno dominio de la botonera del poder, el exministro mueve sus fichas en la interna peronista para intentar contener a su propia criatura.









